Ubicada en la colonia Nueva, en el municipio de Jesús María, la escuela primaria “Carlos Fuentes” requiere de manera inmediata la intervención de las autoridades del Instituto de Educación, luego de que una de sus aulas se encuentra en malas condiciones, incluso con el riesgo latente de que en cualquier momento colapse.

Un accidente automovilístico registrado desde hace año y medio, provocó afectaciones de consideración a la infraestructura educativa, sin que hasta el momento se hayan tomado cartas en el asunto. A pesar de que en su momento las actividades educativas habían sido suspendidas por la pandemia, al iniciar recientemente el ciclo lectivo 2021-2022 con clases presenciales, resulta urgente que el salón sea reparado antes de que pase alguna tragedia.

El salón, registra un boquete de grandes dimensiones, sin que incluso y a pesar del riesgo que existe, la zona sea delimitada, por lo que únicamente bajo recomendación de los docentes, se impide que los estudiantes se acerquen al lugar. De acuerdo con personal que labora en la primaria, ya se ha realizado la petición para que el IEA intervenga, sin embargo, aún no han podido concretar nada.

Por su parte, madres de familia piden a las autoridades educativas no sólo reparar los daños, sino incluso derribar por completo el salón y construirlo desde cero, ante la posibilidad de que existan daños estructurales ocultos, que pudieran significar mayores riesgos tanto para profesores y estudiantes.

La señora Brenda, quien tiene inscrito a su hijo en la mencionada escuela, detalla que ante el peligro inminente de que el salón se venga abajo, le ha pedido a su menor no acercarse en lo absoluto al lugar hasta que sea rehabilitada el aula. Según logramos conocer, el presunto responsable de los daños a la escuela, es una persona influyente dentro del ejido, lo que ha limitado que se le pueda reclamar resarcir lo ocasionado.

Así lo dijo:

“Ya tenemos mucho tiempo así, antes pues no había tanto riesgo no había clases pero ahora que ya están de regreso los niños sí es necesario que vengan y arreglen eso. Los niños sí obedecen el que no se acerquen, pero de todos modos el peligro ahí está”, concluyó.