Ante el déficit de choferes de camiones urbanos de aproximadamente un 20%, ha sido imposible siquiera pensar en que haya dos turnos laborales, y el problema, es la contratación de personal joven que se haga cargo de las unidades, pues la mayoría de los que acuden a solicitar el empleo, padecen problemas de drogadicción, siendo la principal causa por lo que se niega su ingreso a estas filas.
Roberto Mora Márquez, secretario general del Sindicato de Trabajadores del Transporte Urbano Colectivo, resaltó que uno de los requisitos a los solicitantes del empleo de chofer, es hacerles el antidoping, de ahí que cuando se les hacen las pruebas necesarias, “hemos detectado muchos problemas de este tipo, principalmente en la gente joven”.
Refirió que ese es el principal motivo por el que se rechaza a los jóvenes que buscan ser contratados como operadores, lo cual es ya una dificultad para este sector tener que checar al resto de operadores para que no incurran en esa situación, “con todo respeto les digo, que esas personas no son aptas para estar al frente del volante y cumplir cabalmente con la responsabilidad que implica el desempeño de su trabajo”.
Así pues, indicó que es la falta de choferes lo que ha impedido avanzar en la reducción a 8 horas de las jornadas laborales, pues se cuenta con 550 operadores, pero son 440 unidades que están en circulación, de manera que los sobrantes, son los que se encargan de cubrir vacaciones, incapacidades por enfermedad o algún permiso.
Se ha planteado que con el nuevo Sistema de Transporte, se necesitan al menos de mil operadores para que pudieran existir los dos turnos laborales, aunque la intención es avanzar hasta el tercer turno, pero será un tema largo de resolver.