Se proyecta la extinción de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje para finales del año 2025, tras la conclusión de los laudos laborales pendientes, estimó su titular, Rafael Román Esqueda. Tras la reforma laboral que suspendió la recepción de demandas laborales desde noviembre de 2021 para la creación de juzgados laborales, quedan aún entre 700 y 800 demandas de trabajadores por resolver, detalló.
Román Esqueda señaló que la mayoría de estos asuntos son demandas por despido injustificado, datando principalmente de los años 2018 y 2019, y promovidas en su mayoría por hombres.
El presidente de la Junta Local advirtió que, incluso tras emitir los laudos, podrían quedar pendientes aquellos casos en los que alguna de las partes, ya sea patronal o trabajadora, busque un recurso de amparo contra la resolución.
Reconoció la existencia de estrategias por parte de algunos abogados para prolongar los juicios, aunque recalcó que están en su derecho de promover recursos o presentar pruebas para su desahogo.
Afirmó que se está trabajando con celeridad, impulsando la conciliación como vía para agilizar los asuntos pendientes en las cuatro salas de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje. Señaló también que se busca incrementar el personal para efectuar un mayor número de sentencias laborales, con el objetivo de cerrar la totalidad de los asuntos en el periodo más breve posible.
“El procedimiento a veces es extenso, hay prácticas dilatorias como presentar un incidente. Son medios legales que se utilizan, y no se pueden desechar si están conforme a ley. Estamos atentos a quienes intentan alargar los asuntos laborales”, manifestó Román Esqueda.
Mencionó que en estos casos se intenta dialogar con los abogados laborales para establecer acuerdos que beneficien a sus clientes con una resolución rápida, asegurando una Junta Local que opere en plenitud y no sólo con unos cuantos expedientes en una sola oficina.