Mariana Montes
Agencia Reforma

MONTERREY, NL.-Al saber que estaba abierta la posibilidad de retornar a las clases presenciales, Éder Zarazúa pensó: “Para aprender más, es necesario volver al campus”.
“Los profes sí han explicado bien en línea, pero siento que se aprende más estando en el salón, así que hay que ir”, afirmó el chico de 19 años, alumno de Ingeniería Mecatrónica en la Universidad del Valle de México (UVM).
Ayer vivió el primer día de lecciones en esta nueva realidad. Encontró filtros sanitarios en las entradas y pupitres separados en las aulas para mantener sana distancia.
En los edificios abunda la señalética que marca las direcciones de traslado, mientras que los espacios donde eran realizadas las clases prácticas tienen un equipo de broadcasting que conecta a los maestros con los chicos que tomaban la clase de modo remoto.
La UVM tiene dos campus locales: el Cumbres, al que va Éder, y el Monterrey Norte. El primero tiene a 4 mil chicos matriculados, mientras que el segundo atiende a cerca de 3 mil 700. En este retorno, el Cumbres proyectaba recibir ayer a 172 alumnos, y el Monterrey Norte, a 143.
“Los programas a los que regresamos en forma presencial son los talleres y laboratorios en la preparatoria cuatrimestral, licenciaturas ejecutivas y licenciaturas cuatrimestrales”, explicó Gerardo Dieste, Rector del Campus Cumbres.
Para retornar físicamente, los estudiantes deben presentar una carta en la que expresan el consentimiento de asistir al campus. Los papás deben firmar este documento en el caso de los estudiantes de prepa, que son menores de edad.