La demanda de verduras congeladas se incrementó notoriamente durante el tiempo de aislamiento por la pandemia, sobre todo para el mercado de Estados Unidos y otras partes de México, por lo que las empresas de congelados y procesados en la entidad demandaron más de estos productos cultivados en la entidad, lo que se convirtió en un círculo virtuoso de consumo y exportación.

Miguel Muñoz de la Torre, secretario de Desarrollo Rural y Agroempresarial (Sedrae), manifestó que de acuerdo a los datos que se han recabado en los últimos meses, la demanda de verduras congeladas se incrementó y esto permite que los agricultores locales tengan una ventana comercial importante y segura, pues si tuvieran más producto podrían exportar mayor cantidad.

Se debe reconocer, dijo, que algunos productores agroindustriales reportaron reducción en sus ventas al detalle, como es el caso de algunas queserías, esto debido al cierre parcial de negocios gastronómicos, pero en general la demanda de la producción del campo local se ha mantenido durante esta pandemia por COVID-19.

“Lo que ya se tenía aprendido pero que ahora se ha refrendado, es que dar valor agregado a las cosechas que aquí se tienen es de suma importancia para comercializar el producto, ya sea a través de un empaque, la selección por calidad y tamaño, la oferta de congelados o deshidratados e inclusive encerar la fruta o verdura para hacerlos más llamativos”.

El funcionario estatal refirió que la mayor demanda de productos del campo de Aguascalientes por los que más se ha apostado en la reconversión productiva, son las hortalizas, los llamados berrys, como son las fresas o frambuesas y brócoli, que congelados tienen buena aceptación, así como la lechuga y los espárragos.

Se debe destacar, dijo, que cada vez son más los agricultores que apuestan a la reconversión de cultivos en parte de sus parcelas, de ahí que si bien había quienes labraban para autoconsumo, se han atrevido a hacer cambios y con su producción generar alguna ganancia económica.