De las 1,365 hectáreas establecidas con vid en el estado, en un 90% se ha logrado la cosecha con resultados favorables, de ahí que las lluvias que cayeron semanas anteriores que fueron excesivas en algunas zonas del estado, no dejaron estragos, por el contrario, al menos en el campo, se alcanzó la humedad requerida y la captación de agua suficiente para el riego.
De acuerdo con información proporcionada por la Secretaría de Desarrollo Rural y Agroempresarial, si bien el cultivo de la vid pudiera ser sensible a lluvias torrenciales, en esta ocasión las precipitaciones fueron suficientes y parejas para todo el campo de la entidad, y lejos de ser perjudiciales, dejaron beneficio, al menos en los viñedos.
Por lo pronto, el 90% de las cosechas ya se levantaron y tal vez quede el 10% restante de las variedades de uva para vino que se dieron de manera tardía, pero en esos casos tampoco han sido reportadas afectaciones, de manera que todo marcha por el camino previsto para este sector productivo.
Con las precipitaciones que han continuado al término de la cosecha de uva para vino, los beneficios son mayores, toda vez que el ciclo del viñedo se sigue manejando y permite dar una mayor nutrición a la planta, y generará más ayuda a la tierra en la dormancia del invierno.
Y es que, es en la temporada de frío, cuando la hoja de la vid se cae y la planta comienza su tiempo de reposo, lapso en que hay una transformación de sus nutrientes en reserva, de manera que para cuando llegue la temporada de primavera-verano, se den los primeros brotes y racimos de uva.
En la actualidad son 186 productores y productoras que participan en esta actividad, que trabajan en general, 1,365 hectáreas, de las cuales, alrededor de mil se encuentran en producción y el resto en desarrollo.
La mayor superficie está en el municipio de Cosío, pero también se produce uva para vino y menos cantidad de la dedicada a la fruta, en lugares como Aguascalientes, San Francisco de los Romo, Pabellón de Arteaga, Rincón de Romos, Tepezalá y San José de Gracia.