Martha Martínez y Claudia Salazar
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- La mayoría oficialista en la Cámara de Diputados hizo caso omiso de las manifestaciones que en las calles y en la opinión pública defendían al Instituto Nacional Electoral (INE) y ayer presentó una propuesta de reforma que insiste en la sustitución de ese órgano por otro electo en votación «popular».
La iniciativa basada en la propuesta Presidencial busca la centralización de las elecciones pues propone desaparecer los órganos electorales locales y centralizar todo el proceso en las oficinas de la CDMX.
Otro punto nodal es crear un instituto electoral y de consultas con sus integrantes electos por voto «popular y reducir el consejo de 11 a 7 integrantes.
Los diputados y senadores, según la nueva propuesta, serán electos por una lista al estilo plurinominal. Además de que pretende recortar el congreso de 500 a 300 diputados y de 128 a 96 Senadores.
Sin tomar en cuenta propuestas de otros partidos, Morena y sus aliados presentaron el proyecto de dictamen con los textos íntegros de la iniciativa Presidencial.
El proyecto se dio a conocer durante la reunión de las Comisiones Unidas de Reforma Política-Electoral, de Puntos Constitucionales y de Gobernación en medio de reclamos de la oposición.
Alejandro Moreno, presidente de la Comisión de Gobernación y cuya bancada podría darle la mayoría calificada a Morena, reiteró que su partido no apoyará ninguna reforma que dañe al INE, al Tribunal Electoral y a cualquier institución que forme parte del sistema electoral del País.
El también presidente del tricolor reconoció que el costo para su partido por no apoyar la reforma del Presidente será menor al que implicaría votarla a favor.
Ignacio Mier, coordinador de Morena, advirtió que si la oposición vota en contra de la iniciativa se dará un «balazo en el pie».
Para Mier todo cambió tras la marcha del 13 de noviembre pasado, donde cientos de miles de ciudadanos reclamaron no tocar al INE.
Luego de la marcha, admitió Mier, la oposición se reagrupó y ello «viendo intereses de partidos» y con ello eliminaron la posibilidad de negociación de una reforma electoral conjunta.
Mier aseguró que aún podría haber un acuerdo con legisladores de oposición. No obstante, reiteró que en su bancada ya trabajan una reforma electoral a leyes secundarias.
«Este proyecto debilita al INE, desvirtúa el sistema electoral, centraliza los procesos electorales, debilita la representación política, eso es lo que están promoviendo», señaló Salvador Caro de Movimiento Ciudadano.
El coordinador del PAN, Jorge Romero, calificó la propuesta de Morena como tóxica y regresiva y puso en duda la veracidad de la oferta de Mier, de revisar la legislación secundaria.
Las Comisiones Unidas se reunirán el próximo 28 de noviembre para dictaminar la iniciativa de la mayoría y se prevé que ésta suba al pleno al día siguiente para su votación.
A decir del vicecoordinador de Morena, Leonel Godoy, en caso de que ésta no alcance la mayoría calificada, tendrían lista la iniciativa de modificaciones a leyes secundarias esa misma semana.