Félix Zapata
Agencia Reforma

CDMX.- ¡Si fue larga la espera… que sea eterno el festejo!
Con sufrimiento, con sus fantasmas acechándolo y con polémica arbitral, Cruz Azul, tras 8 mil 575 días, ha vuelto a ser campeón de Liga del futbol mexicano.
Anoche, en el Azteca, los celestes empataron 1-1 (2-1 global) y con eso les bastó para dejar atrás 23 años 5 meses y 23 días de sequía, de burlas, de memes, de historias de ultratumba, de traumas por seis finales perdidas que ya pesaban en la historia de la institución.
Los fantasmas del fracaso comenzaron a surgir al minuto 37, cuando Diego Valdés anotó el 1-0 para el Santos. En ese momento vinieron a la memoria colectiva las seis finales perdidas, y el temor de una séptima.
Pero esta máquina era diferente. Un gol de Jonathan Rodríguez, al minuto 51, le dio el empate a La Máquina, aunque con polémica arbitral.
El “Cabecita” empujó sin marca ante Carlos Acevedo, pero lo hizo luego de recibir un pase de Yoshimar Yotún, en la misma jugada donde Guillermo “Pol” Fernández también hizo por el balón estando en fuera de lugar.
Fue esa anotación la que quebró el cántaro de nerviosismo que se llenaba en el Coloso de Santa Úrsula, pues la afición cementera ya veía síntomas de ‘cruzazuleada’.
Por eso El Tri, que amenizó el medio tiempo de la Final, apenas animó a la gente.
El segundo tiempo fue otra historia, empató “Cabecita” y mantuvo el suspenso hasta el silbatazo final. Jesús Corona, de 40 años de edad, 18 de ellos de futbolista profesional y 12 en el Cruz Azul, levantó el trofeo de campeón de Liga. El veterano nunca había ganado ese campeonato.
“¡Sí se pudo, sí se pudo!”, fue uno de los primeros gritos que salieron de la garganta de los aficionados celestes, en el Azteca, en desfiles de carros por la ciudad y también en el Ángel de la Independencia. “¡Azul, Azul!”, resonó hasta la medianoche en la glorieta de Paseo de la Reforma, sede de los festejos futbolísticos capitalinos. Cruz Azul no era campeón desde el siglo pasado. Se acabó la maldición.