Ni los ministros de culto se han salvado de ser víctimas de la delincuencia organizada en nuestro país, al tenerse registro de un total de 26 asesinatos en los últimos 21 años, esto de acuerdo con los datos obtenidos por la Fundación Pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada. Si bien las agresiones en contra de los sacerdotes no se han registrado en la entidad, sí existen algunas zonas geográficas en el país identificadas como riesgosas para predicar el evangelio.
El padre Gabriel García, miembro de la Fundación Pontificia en Aguascalientes, detalló que estados como Michoacán, Jalisco así como los de la zona norte del país, son regiones donde se concentra la mayoría de las agresiones contra los religiosos. A pesar de que consideró que lo anterior no se trata precisamente de una persecución en contra de la Iglesia, explicó que el crimen organizado ha pretendido frenar los señalamientos realizados desde púlpito principalmente en temas por el trasiego de droga, prostitución, trata de personas y cualquier interés que los afecte.

“El evangelio es una misión y la única realidad que tenemos es que el reino de los cielos nos espera, tenemos que saber morir en la raya. Claro que tenemos miedo, seguimos siendo seres humanos, pero sabemos en qué confiamos…” Gabriel García, sacerdote católico