La única buena noticia que tuvo Necaxa este viernes por la noche en la derrota 0-2 ante Cruz Azul fue la aparición de una nueva cara en la plantilla del primer equipo que en los minutos que jugó mostró interesantes cualidades, pero sobre todo gran actitud. Con tan solo 16 años el delantero Bryan Casas nacido en Aguascalientes, hizo su debut en la Primera División del futbol mexicano este 5 de febrero, fecha que nunca se le olvidará al ser su primer encuentro oficial con Necaxa cumpliendo así un sueño que miles de jóvenes y niños tienen.
Su nombre completo es Bryan Aarón Casas Roque y llegó al conjunto albirrojo desde el 2017 a Necaxa, equipo que lo ha ido formando poco a poco cumpliendo con el proceso de crecimiento siendo parte de las categorías inferiores como la Sub 13, Sub 15 y de la Sub 17, categoría con la que quedó subcampeón la temporada pasada al caer ante Puebla en la final; en ese torneo Casas anotó tres goles en toda la competencia incluyendo dos en liguilla que fueron destapando la gran calidad que tiene. Para este torneo el joven delantero ha destacado enormemente en la categoría Sub 17 ya que en tan solo tres partidos marcó 5 goles, llamando la atención no solo de la categoría Sub 20 sino del primer equipo.
Casas antes de debutar ya vio acción con la categoría Sub 20 en dos partidos sumando apenas 90 minutos, pero mucha experiencia al enfrentar a jugadores más grandes e incluso algunos profesionales que compiten en la Sub 20 con intención de agarrar ritmo tras una lesión. Gracias a sus buenas actuaciones y sumado al plantel corto que tiene Necaxa este semestre, Bryan Casas entró en la parte final del partido ante Cruz Azul disputando apenas seis minutos que fueron suficientes para dejar un buen sabor de boca con un tremendo cabezazo de paloma que casi es gol si no es por la salvada de Jesús Corona.
Así, la historia de Bryan Casas inició en la Liga MX esperando que el talento aguascalentense pueda hacerse un lugar recurrente en el primer equipo de Necaxa para poco a poco ganarse minutos en el terreno de juego en lo que esperamos por el bien del equipo y del jugador sea una próspera historia en el futbol mexicano.