El pasado jueves 25 de septiembre se renovó la dirigencia del Comité Directivo Estatal del Partido Revolucionario Institucional, el relevo, esperado y sorpresivo a la vez, trajo nuevos bríos no sólo a lo interno de dicho partido sino en la política local.

La noticia sacudió a propios y a extraños; la rumorología, como en todo momento trascendental, emergió y con ella las miles de teorías, desde las oficialistas hasta las conspiratorias. Lo cierto es que todo lo que empieza acaba y en el caso era importante para aquel instituto político cerrar un ciclo y comenzar otro.

Envalentonados, los relevos tomaron las riendas de inmediato y pusieron a andar la maquinaria. A pesar de su juventud, la nueva dirigencia sabe de lo que se trata, ambos tienen sangre tricolor, ambos participaban en los mítines con el trompo y el yoyo en la mano, ambos a diario en su juventud recibían curso intensivo de formación política de maestros particulares de primer nivel, sus padres, ambos vivieron la alternancia en el poder, ambos saben que se gana cuando se trabaja y se pierde cuando se relaja.

Sus perfiles forman una amalgama interesante: Juan Manuel Gómez entre otros estudios es licenciado en relaciones internacionales por la poblana Universidad de las Américas, su padre, Augusto Gómez Villanueva, es uno de los políticos más destacados que ha visto nacer esta tierra, su larga carrera en altos cargos lo prueban. Juan es un hombre de templanza firme, de serenidad cautelosa conocedor a fondo de la política social, ya ha sido Secretario de Desarrollo Social, responsable de la gestión social del partido y diputado local de mayoría relativa. Lo suyo es escuchar y resolver.

Francisco Guel Saldívar es abogado egresado de la Universidad Panamericana, hijo de uno de los gobernadores más queridos de nuestra historia el Dr. Francisco Guel Jiménez. Desde su infancia jamás se ha alejado de su partido, conoce todas las áreas y todas las funciones, sabe desde asoleadas en eventos hasta lo más profundo del derecho electoral, es un joven con ímpetu desbordante y memoria sorprendente, que en su camino acumula muchas batallas electorales y que sabe tratar a los amigos y también a los enemigos. Lo suyo es reflexionar y actuar.

El PRI en Aguascalientes está más que firme, preparándose para otra batalla electoral. El Gobernador Lozano sigue cumpliendo su palabra, el progreso para nuestra tierra es una realidad irrefutable y su liderazgo marca rumbo, de cara a los comicios venideros el priismo debe tener en mente una cosa, solo de la unión y del orden se alcanzan las victorias, el ejército con tropas rebeldes es débil y el regimiento con muchos comandantes desvaría.

@licpepemacias