A 196 años de la primera Feria en Aguascalientes, el historiador Vicente Agustín Esparza Jiménez destacó que, desde sus inicios, los tres pilares fundamentales de la verbena han sido las corridas de toros, las peleas de gallos y los juegos de azar.
Recientemente, en un hallazgo en el Archivo Histórico del Estado, se descubrió un documento que indica que en el año 1841 la Feria se amplió significativamente, pasando de durar cuatro días a ocho. Este cambio, según el historiador, contribuyó al rápido crecimiento y aceptación de la Feria tanto por parte de la población local como de las áreas circundantes.
La consolidación de la Feria se vio impulsada por la llegada del Ferrocarril Central en 1884, lo que atrajo a visitantes de distintas partes del país, desde Ciudad de México hasta Tlaxcala. Originalmente conocida como «función de San Marcos» o «fiestas de primavera», el término «feria» apareció por primera vez en la década de 1930, reflejando su transformación de evento religioso a Feria comercial.
Con el paso del tiempo, la Feria fue expandiendo su área y su oferta. Se construyeron infraestructuras como la Plaza de Toros y el Palenque, y se añadieron nuevas atracciones como la Rueda de la Fortuna y los puestos de comida y juegos.

A lo largo de los años, cada gobernador ha dejado su huella en la Feria, remodelando y mejorando su infraestructura para adaptarse a las necesidades y gustos cambiantes de la sociedad.
Además de los eventos principales, la Feria está impregnada de tradiciones y costumbres, como la carrera de meseros y la elección de la reina. Aunque algunas tradiciones se han perdido con el tiempo, otras han perdurado, como la costumbre de estrenar ropa el día 25 de abril, considerado el punto culminante de la Feria.
A pesar de las críticas sobre el bullicio y la aglomeración que trae consigo, la Feria también se percibe como una válvula de escape y un momento de diversión y unión familiar.
Es un escaparate económico, artístico y cultural de Aguascalientes, que ofrece espectáculos gratuitos y oportunidades para que las familias disfruten de momentos felices juntos.
En su casi bicentenaria historia, la Feria Nacional de San Marcos ha evolucionado y se ha adaptado, pero sigue siendo un evento emblemático que celebra la identidad y la tradición de la entidad.