El coordinador de los Equipos COVID en dicho nosocomio, Luis Miguel Martínez Martínez, señaló que es un logro del personal médico que el paciente haya salido con vida, después de que su estancia en el Hospital fue muy prolongada.

El especialista indicó que Alejandro, de 25 años, arribó a la unidad hospitalaria en situación crítica, debido a que presentaba enfermedad renal crónica, neuroinfección provocada por el virus SARS-Cov-2, meningitis y un tamponade cardiaco, lo que provoca una presión en el corazón y evita que se llene correctamente. Al segundo día de su hospitalización presentó un paro cardiorrespiratorio, por lo que, inmediatamente, se hizo una reanimación pulmonar avanzada y se pudo estabilizar.

“Dada la inestabilidad que presentaba, a los pocos días tuvo un segundo paro cardiorrespiratorio. Nuevamente, el personal de salud hizo de inmediato la maniobra para sacarlo adelante, logrando la hazaña favorablemente”, precisó.

Después de un mes de hospitalización, Alejandro no presentaba mejoría, por lo que la probabilidad de fallecimiento era de más del 95 por ciento; además de que sus comorbilidades limitaban la capacidad respiratoria, incluso con soporte ventilatorio a parámetros altos.

Fue entonces que el personal médico informó a sus familiares que Alejandro no respondía al tratamiento, por lo que no había mucha esperanza de vida. Ante ello, su familia solicitó al personal médico ya no realizar ninguna maniobra.

Sin embargo, el equipo multidisciplinario del Hospital, así como el equipo de respuesta COVID-19 siguieron luchando por mantener al paciente con vida, haciendo todo lo que estaba a su alcance para conseguirlo.

Fue al cabo de un par de días que Alejandro mostró una gran evolución, por lo que fue decanulado. Tras 34 días internado, fue dado de alta el 3 de julio, con la indicación de tener reposo absoluto, y respetando las medidas sanitarias.

Los familiares del paciente agradecieron el profesionalismo y el actuar del personal médico y reconocieron la loable labor que realizan a diario para salvar la vida de todos los pacientes, en especial la de su hijo.

“Salvar una vida, siempre será un logro para el personal de salud, pues es nuestro único objetivo”, concluyó el especialista.

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