Juan Carlos García
Agencia Reforma

LOS ÁNGELES, EU. – Toda persona tiene derecho al arrepentimiento y a la redención, sin importar cuántas veces se haya equivocado, afirma en entrevista el cantante y productor Jelly Roll. Jason Bradley DeFord, quien ha destacado en el hip hop, country y rap, se dice agradecido de estar vivo, con una vida familiar estable y rodeado de amistades que no imaginó recuperar.
“El éxito puede desubicarte si no estás bien acompañado, mientras que el fracaso y los errores te llevan al fondo, pero también te impulsan a salir adelante. Nadie te salva, la salvación es tuya”, señala el intérprete de “Save Me”.
Tras su participación en La Cura Fest, evento encabezado por Carín León, el artista lanzó recientemente “Lighter”, colaboración con el cantante sonorense y tema oficial del Mundial de Futbol de este verano.
El músico recuerda que estuvo en prisión en alrededor de 40 ocasiones entre los 14 y los 25 años, etapa marcada por las adicciones y entornos conflictivos. Explica que comparte su historia con la intención de servir como referencia para jóvenes que enfrentan situaciones similares.
“Me metí drogas y terminé en la cárcel porque estaba perdido. Tomé malas decisiones que me llevaron a un punto muy oscuro”, reconoce.
Tras cumplir una sentencia por tráfico de drogas, decidió cambiar su vida. Se enfocó en su familia, adoptó principios de fe, ingresó a rehabilitación y canalizó su experiencia en la música.
“Todos enfrentamos momentos que nos definen. Yo logré salir adelante y hoy valoro cosas simples como la libertad y la salud”, concluye.