Se estima que el 20% de casi 8 mil ruleteros no han vuelto a trabajar en la Nueva Normalidad, ya sea por ser adultos mayores o tener enfermedades crónicas, que les significa ser vulnerables ante la pandemia por coronavirus, manifestó el presidente de Agrupaciones Unidas del Gremio Taxista del Estado, Óscar Romo Delgado.
Destacó que hasta ahora los trabajadores del volante, al menos en el gremio que encabeza, han salido bien librados, pues a pesar de estar constantemente expuestos al riesgo de contraer el coronavirus, gracias a los cuidados preventivos que han tomado, no se ha reportado ningún caso positivo entre ellos.
En la entidad son 4 mil taxis y cada uno tiene al menos 2 choferes, y de los 8 mil, no se ha sabido de alguno que haya resultado positivo al COVID-19, lo cual se debe a que se han tomado las medidas preventivas que han indicado las autoridades y de éstos el 20% son los que no han podido volver a trabajar, por ser población en riesgo.
Lamentó que las autoridades muestren poca solidaridad hacia el trabajo que ellos realizan y se les señale constantemente por supuestamente incumplir con el protocolo, cuando la realidad es que no se ha hecho una campaña adecuada para que los usuarios se hagan responsables también del cuidado que deben tener al subir a un taxi, “hemos batallado con algunos usuarios que se niegan a acatar las indicaciones y al final, las multas se aplican al concesionario”.
A pesar de la situación económica que no es la mejor en estos momentos y que no han logrado recuperarse, porque es menor el número de usuarios que tienen en este tiempo, han logrado dar continuidad al protocolo de sanidad, se porta el cubre bocas, se hace uso del gel antibacterial y se sanitiza el vehículo de manera periódica y en la medida de sus posibilidades, se han ido instalando las barreras de protección para que haya el menos contacto posible entre pasajero y chofer.
Estimó que un 20% de los taxis tengan esa barrera, generalmente con acrílico o material que les ha permitido hacer la división entre la parte delantera y la trasera que ocupan los pasajeros, “lo que tratamos de hacer es cuidar nuestra salud, la de nuestra familia y nuestros usuarios”.
Romo Delgado refirió que no se ha logrado alcanzar el nivel de servicios que se tenían todavía a principios de este año, pues aunque ahora hay más gente que hace uso de los taxis para su traslado, las condiciones no han vuelto a ser “normales”, y eso ha provocado también una reducción en las liquidaciones, pues el concesionario recibe el 50%, pero también el ingreso para los trabajadores del volante también son en la misma proporción.