El puesto de “hijo del dueño” no debe existir en las empresas familiares, advirtió el periodista y consultor empresarial, Salo Grabinsky, quien impartió el Seminario “Empresas Familiares” en la Canacintra Aguascalientes, donde se dijo optimista de que en 2018 ganará en México la cordura y la lógica en vez del extremismo de cualquier forma.

Durante su exposición explicó que hay una regla denominada “100-30-10” y refiere que en México de cada cien empresas familiares que se forman solamente 30 llegan a la segunda generación y exclusivamente 10 lo hacen a la tercera o más generaciones.

Esto deriva, según dijo, de que el dueño original no prepara su partida o deceso y cuando esto ocurre hay desorden; los hijos no saben manejar la situación o no les interesa el negocio; además, hay malos testamentos o ausencia de estos que generan problemas de sucesión que acaban con la familia, la empresa y el patrimonio, por supuesto.

En este contexto, subrayó que lo que hace que un país sea sano son los empresarios, sus emprendedores y las empresas familiares que buscan armonía familiar, continuidad de los negocios a través de las generaciones y preservación del patrimonio, además de la redistribución sana de la riqueza entre la clase obrera y los propietarios de la empresa.

Salo Grabinsky, quien regularmente colabora con sus artículos en EL HERALDO de Aguascalientes, sostuvo que actualmente vivimos en México una época critica que se agudizará por factores externos como el TLC y la amenaza de guerras internacionales, pero que internamente encontrará complejidad con el proceso electoral presidencial.

Consideró que México sigue siendo un país estable políticamente y no habrá violencia, si bien pugnas por un lado, populismo por el otro y la intención de la mano dura dictatorial, extremos, todos, que no funcionan.

En ese sentido sostuvo que México requiere en su transición de mando un perfil de honestidad, verdadera y medible, pero sobre todo de unidad en torno a un líder, considerando que no haya uno solo que quiera que este país viva una guerra civil ni que la distribución de la riqueza continúe o aumente su contraste actual.

Finalmente dijo que en el auge de los fondos de apoyo al emprendedurismo, si bien es un esfuerzo plausible del actual gobierno porque lo está haciendo mejor, lo cierto es que es necesario que se controle y que no se convierta en un asunto político en el marco de la elección que se aproxima.