Alejandra Benítez
Agencia Reforma

CDMX.- Juan Ignacio Dinenno es en un gladiador en la Concachampions, el delantero de Pumas guió la victoria de su equipo, 2-1, sobre Cruz Azul aunque el gol en los últimos minutos de Christian Tabó dejó la moneda en el aire.
Fueron 10 minutos en que Dinenno se conectó con el balón para anotar los dos tantos que pusieron a los universitarios a soñar con la Final.
Los días previos al partido, el goleador tuvo entrenamiento especial al lado de su hijo Loren, con el que practicó remates con la cabeza y al parecer le dieron resultado.
Ayer contó con fortuna en el primer tanto cuando el esférico le pegó para meterse en el arco de Sebastián Jurado, y unos segundos antes de irse al descanso, Alan Mozo le sirvió en bandeja el segundo.
Dinenno llegó a 7, un número que habla de su gran desempeño en la Concachampions, un torneo que se le ha dado a diferencia de la Liga, donde la fortuna no ha tocado su puerta.
Éste fue uno de los mejores duelos de Mozo, a quien se le ha negado un llamado a la Selección Nacional, y aunque el lateral ha permanecido en silencio, la afición de Pumas habló por él.
Algunos se percataron de que, desde el Palomar, Gerardo Martino, técnico del Tricolor, observaba el partido, y con sonoros recuerdos familiares hicieron hincapié en su falta de sensibilidad para darle una oportunidad al elemento auriazul, quien en este encuentro confirmó que es el mejor pasador del equipo y de la Liga MX.
A los felinos les faltó concentración en la recta final, pues generaron varias oportunidades claras, pero no supieron concretarlas, y por un instante descuidaron la marca y apareció Tabó para recordarles que Cruz Azul está más vivo que nunca.

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