Sabor que sobrevive

A pesar del “boom” de los productos industrializados en el gusto de las nuevas generaciones, cuando hablamos de golosinas, se mantiene viva la tradición de las frutas caramelizadas. Por lo general, se trata de manzanas o perones que se comercializan, al modo tradicional, incrustadas en varitas. Desafortunadamente, el consumidor no puede estar seguro de que se trate de un producto inocuo, pues al momento de adquirirlos, no hay garantía de que sean alimentos que fueron procesados con las medidas de higiene y conservación necesarias.