MONTERREY, N.L.- Tras décadas de acudir a cirujanos para encontrar la solución a la inflamación que le causó a su rostro las inyecciones de aceite comestible, Lyn May descubrió en la sábila un remedio a su mal.
«No he tenido tiempo para operarme, lo que estoy haciendo ahorita es ponerme sábila porque me ha desinflamado la cara. Ya sabes tengo la cara así por tanto aceite de cocina que me pusieron». (Paula Ruiz/Agencia Reforma)