Azucena Vásquez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Cuando los empresarios Alejandro del Valle y Carlos Cabal Peniche compraron 90 por ciento de Interjet, sabían que la aerolínea estaba muy emproblemada, pero ambos confiaban en que pronto llegarían a un acuerdo con el Gobierno para reestructurarla, cálculo que les falló.
“¿Qué es lo que hicimos cuando llegamos a Interjet? Compramos la mayoría de las acciones, 90 por ciento de la acciones.
“¿Sabíamos el problema que nos metíamos? Sí, no somos tontos para los negocios. Sabíamos en qué nos metíamos, confiábamos en que muy rápido podíamos llegar a una negociación con el Gobierno, porque por la deuda de impuestos no hay un banco que te preste”, dijo Del Valle en una reunión que sostuvo con sus empleos el 3 de noviembre y cuyo video tiene una copia Grupo REFORMA.
Sin embargo, el empresario aseguró en esa reunión que por la deuda de impuestos que enfrenta la aerolínea, no hay financieras o fondos que inviertan en ella.
“No hay fondos que quieran meter a riesgo en una empresa que debe impuestos”, aseveró.
Consideró que la reacción del Gobierno es correcta, pues en el pasado las empresas enfrentaban deudas de impuestos y le pedían rescate.
Interjet tiene una deuda de más de 482 millones de dólares, principalmente por arrendamiento de aeronaves y servicios aeroportuarios.
El 13 de julio, la aerolínea informó que un grupo de inversionistas encabezado por Del Valle y Cabal Peniche había hecho una inyección de capital de 150 millones de dólares, lo que le permitiría reforzar su estructura interna y su plan de operaciones, además de reincorporar más aeronaves Airbus 320 y 321.
Pero desde entonces la aerolínea, que ahora sólo 10 por ciento es de los empresarios Alemán, ha ido empeorando, ya que ha dejado de pagar a sus trabajadores, reducido su flota, ha dejado sin servicio su sitio web y ha afectado a miles de viajeros.
Es por ello que sus empleados han hecho público el adeudo de hasta dos meses de salario.
Tras una manifestación el 3 de noviembre en el AICM y que obligaron por primera vez a Del Valle a dar la cara públicamente como inversionista, pues lo había hecho sólo en reuniones privadas con algunos empleados, lograron la promesa de pago de una quincena este viernes.
En esa manifestación les dijo que no pueden mantenerse en el aire con una plantilla de 5 mil empleados y sólo 4 aviones operando.
Muestra de su precaria situación es lo que ocurrió el 1 y 2 de noviembre cuando paró totalmente sus vuelos porque no pudo pagar la turbosina.
Esta situación afectó a 3 mil 99 pasajeros, por lo que la Profeco llamó a los consumidores a unirse a una demanda de acción colectiva en contra de Interjet.