Sineli Santos
Agencia Reforma

CDMX. -La crisis por la que atraviesa Sergio Pérez en este 2024 podría ser un motivo suficiente para que Red Bull le corte las alas.
Para nadie es un secreto que los austriacos miden a sus pilotos con resultados, así que al no cumplir son enviados a su equipo hermano, Visa Cash App RB, o despedidos, como en su momento ocurrió con Daniil Kvyat, Pierre Gasly y Alex Albon.
En 2023, Checo pasó por un periodo de altibajos en Mónaco, España, Canadá, Austria y Gran Bretaña -las misma carreras en las que ha sufrido actualmente sin contar la de la Emilia-Romaña- al sufrir en las Qualys y los domingos.
Aunque se hablaba de un posible reemplazo, el equipo de las bebidas energéticas le dio el tiempo suficiente para recuperarse porque no estaba en riesgo el Campeonato de Constructores.
Con un monoplaza como el RB19 dominando en 21 de 22 pistas visitadas, el mexicano sí se podía dar el lujo de apostar por las clásicas remontadas y no tenía que preocuparse de los rivales, ya que no estaban en condiciones de pelear rueda a rueda.
La situación cambió en 2024 ante la cercanía de McLaren, Ferrari y Mercedes con las evoluciones de sus monoplazas y, al sumar más puntos con sus alineaciones completas, algo que ya no es común en el garaje de Red Bull.
El RB20 ha perdido su ventaja al ceder cinco de los 12 triunfos posibles hasta el momento, ya no son tan veloces y las prestaciones relacionadas a la administración de neumáticos y al ataque de los bordillos en algunos circuitos han disminuido.
¿Podrá Checo vencer este mala racha y terminar su contrato hasta 2026 o cambiará de dirección antes de finalizar el 2024?