Por algo le dicen la división “moretón” a la norte de la conferencia americana que suele ser una de las más peleadas de toda la liga. Este año parece que será todavía más cerrada la disputa por el título divisional con dos equipos lleno de talento para un Super Bowl y un par más que tienen sangre joven y proyectos a futuro que pueden sorprender. Probablemente las posiciones se tengan que definir hasta el último suspiro por lo cerrado que puede llegar a estar la pelea.
Baltimore Ravens: Arrancan como los favoritos luego de quedarse cortos en su intención de llegar al Super Bowl. Dominaron la Conferencia Americana el año pasado y con una marca estupenda de 14-2 se quedaron con el campeonato de la conferencia, pero en la postemporada se quedaron cortos siendo eliminados en la ronda divisional por los Titans. El único problema que parecen tener los Ravens es saber si Lamar Jackson puede dar el salto de calidad en postemporada, es un jugador ágil que puede correr o pasar el ovoide otorgándole una poderosa ofensiva al equipo, pero se ha quedado corto cuando son juegos importantes. Fueron los únicos que promediaron más de 30 puntos por encuentro el año pasado, si logran mantenerlo será complicado sacarles partidos. Para este año reforzaron su defensa con dos piezas interesantes como lo son Calais Campbell y Derek Wolf mientras que en el draft se hicieron de 11 jugadores nuevos algo que llama la atención por ser un número tan alto. La realidad es que se ven fuertes no sólo para la división sino para llegar al Super Bowl con un equipo tan completo.
Cleveland Browns: Año con año ha pasado lo mismo, se esperan grandes cosas y al final decepcionan. Baker Mayfield tendrá su última oportunidad de convencer a la dirigencia de que puede ser el líder de la ofensiva luego de un año pésimo en el que se fueron con marca de 6-10 terminando por debajo de las expectativas. La buena noticia es que tendrán de regreso a Myles Garret que es el alma de una defensiva que puede hacer grandes cosas siempre y cuando la ofensiva los respalde. En cuanto al ataque siguen teniendo interesantes armas con Nick Chubb, Odell Beckham Jr. y Jarvis Landry además de Kareem Hunt que podrá iniciar la campaña. En cuanto a nuevas piezas tienen nombres interesantes como el profundo Andrew Sendejo o el apoyador Malcolm Smith, pero lo más interesante será en el ataque con el ala cerrada Austin Hooper y el mariscal de campo Case Keenum que estará listo por si Mayfield no está a la altura de la situación. Con el talento necesario los Browns deben sí o sí pelear mínimo por un comodín en la conferencia ya que se ve difícil que puedan hacerlo en la división.
Cincinnati Bengals: Con marca de 2-14 fueron el peor equipo en 2019 y terminaron entre los peores en todas las estadísticas, sin embargo, esto les permitió tener el pick más alto en el draft lo que les valió el seleccionar a Joe Burrow que es la apuesta que tienen de cara al futuro. Siendo realistas es poco probable que el equipo termine siquiera con una marca ganadora o de .500 por el nivel de talento que hay en la defensiva, este año será más bien de transición enfocados a pulir los detalles de Burrow para que pueda competir en la NFL. A.J. Green, Joe Mixon y el novato Tee Higgins serán sus cómplices en una temporada que puede resultar positiva si es que el mariscal de campo responde a las expectativas que se han creado en torno a su talento. Burrow posee un gran brazo y un talento natural, pero no es lo mismo el colegial a la NFL así que se tendrá que ver de qué tanto es capaz. El verdadero desafío para los Bengals será poder darle las herramientas a su nuevo talento de competir en todos los partidos, pero se han visto sorpresas menos esperadas en la liga cuando hay una nueva joya. Sus primeras dos semanas ante Chargers y Browns pueden destapar algunas dudas y mostrar lo que puede dar un equipo que es una incógnita.
Pittsburgh Steelers: Pocos analistas los ponen dentro de los 10 mejores de la liga o contendientes a ganar el Super Bowl, un error que podrían pagar caro. El equipo cuenta con una defensiva de élite que tiene nombres como T.J. Watt, Minkah Fitzpatrick, Devin Bush y Joe Haden por mencionar a algunos, fueron de las mejores el año pasado y la que más robos de balón tuvo. La defensiva cargó por muchos encuentros al equipo permitiendo pelear por playoffs hasta el último suspiro a pesar de tener una pésima ofensiva que sufrió la baja de Ben Roethlisberger al inicio de la campaña. Sin embargo, para este año “Big Ben” se encuentra renovado, delgado, físico y motivado de demostrar que aún tiene talento en el brazo por lo que la ofensiva tomará una dimensión completamente diferente. Eric Ebron llegó para reforzar como ala cerrada y el novato Chase Claypool ha impresionado en los entrenamientos por su tamaño y velocidad, estos jugadores combinados con JuJu Smith-Schuster, Dionte Johnson y James Conner pueden crear un ataque que de miedo. Si vemos cada una de las líneas Pittsburgh puede competirle a cualquier equipo de la NFL, tienen una defensiva de lujo y un ataque que luce prometedor, aunque todo dependerá del nivel que muestre Roethlisberger que en el último año sano tuvo más yardas por aire que Mahomes superando las cinco mil. Aunque pocos lo esperan Pittsburgh puede competirle por la división a los Ravens y pelear la conferencia ante los Chiefs si Mike Tomlin aprovecha el talento que tiene a su disposición.