Benito Jiménez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 16-Ago.- Dos aviones se desplomaron ayer en la Base Aérea Militar de Santa Lucía, en el Estado de México, luego de que sus alas rozaran durante una práctica acrobática.
Se trata de aviones T-6C, matrículas 2013 y 2017, construidos por Beechcraft y adquiridos desde 2012 para el adiestramiento de pilotos y tareas castrenses.
La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) informó que el percance se registró alrededor de las 11:00 horas y que la tripulación de ambos aviones -conocidos también como «Texanos»- se eyectó, por lo que sólo sufrieron heridas que requirieron atención médica.
Una de las aeronaves, precisó, cayó en el interior de la Base Aérea Militar y la otra en un área de cultivos en inmediaciones de las instalaciones militares, sin que se afectaran a inmuebles o personas.
«Las tripulaciones integradas por dos comandantes de nave y dos copilotos, al eyectarse y descender en paracaídas, sufrieron golpes leves, siendo trasladados al Hospital Militar de Zona en Santa Lucía, con el objeto de que se les realicen los exámenes médicos correspondientes», detalló la dependencia.
En 2012, la Sedena recibió las primeras seis aeronaves T-6C para comenzar a sustituir los aviones Pilatus PC-7, de fabricación ochentera.
El proyecto consistió en comprar un total de 42 aparatos para el adiestramiento de sus pilotos y tareas castrenses, como localizar plantíos de enervantes, vigilancia mediante patrullajes e intercepción aérea.
En diciembre de 2016, dos pilotos, uno con grado de Capitán y otro de Teniente, perdieron la vida al caer a tierra un avión T-6C en el municipio de Opodepe, Sonora, al norte de la capital, Hermosillo.
El informe oficial señaló que dos aeronaves, a modo de escuadrilla, realizaban un vuelo de reconocimiento; se trataba de un avión Pilatus PC-7, matrícula 2533, y un Texan T-6C, matrícula 2015, ambos asignados a la Base Aérea Militar 18 de Hermosillo, contigua al Aeropuerto Internacional Ignacio Pesqueira.
Sobre el precio de este tipo de aeronaves, la Sedena ha dado a conocer dos cifras vía Transparencia.
Una respuesta fechada el 17 de enero de 2012 indica que el costo por cada aeronave es de 8 millones 896 mil 879 dólares, mientras que otro reporte emitido el 23 de junio de 2012 establece que el precio es de 7 millones 669 mil 723 dólares.
El fabricante garantizó refacciones para dos años, adiestramiento de pilotos, asistencia técnica, capacitación para mantenimiento, manuales de operación, equipo de apoyo en tierra y equipos de supervivencia.
La compra incluyó un simulador de vuelo para los aspirantes a pilotos.
De acuerdo con la Sedena, los aviones Texan poseen diversas ventajas que los hacen seguros, eficientes y, debido a su modernidad, pueden ser utilizados en cualquier condición atmosférica.