EN LOS ÚLTIMOS MESES han aparecido artículos ciertamente interesantes sobre la relación de los Gobernadores con el Presidente de la República en turno. En alguno de estos trabajos de investigación, leí que antes el Presidente de la República “hacía y deshacía” y que esto duró hasta Carlos Salinas De Gortari. Claro: Al de Agualeguas se le acredita el mayor número de gobernadores sacrificados por una cosa o por otra. Según las estadísticas, sumaron 17 gobernadores “caídos” en tiempos del salinato.

Salinas sacó del poder o impidió llegar a él, a algunos gobernadores porque en sus estados se perdió la elección presidencial. Casos concretos: Michoacán, Baja California y Estado de México.

A otros los sacóde las gubernaturas cuando apenas habían sido ungidos mandatarios o, peor aún, cuando todavía no tomaba posesión y eran gobernadores electos. Nadie tan abusivo en el poder como Salinas. Incluso, en esto superó a Echeverría, que ya es mucho decir.

Fue excesivamente cruel con Ramón Aguirre Velázquez, a quien no le perdonó que hubiese perdido la elección presidencial en el Distrito Federal, donde Ramón era Regente. Hubo de todo con Salinas en sus fobias contra gobernadores. Por ejemplo, a Fausto Zapata no lo dejó en la gubernatura por su indiscutible cercanía con Luis Echeverría. No debía ninguna factura política, No tenía nada personal con él. Simplemente no lo quería de gobernador por haber sido un connotado echeverrista.

Fausto Zapata era un político inteligente, con talento organizativo. Pero estas cualidades no le importaron a Salinas.

Pero más nefasto fue Salinas, cuando negoció a varios correligionarios de partido para pagarle al PAN los favores recibidos. Se dice, pues, que antes los presidentes hacían lo que les venía en gana con los gobernadores. Pues sí, a qué más que la verdad.

UN AMIGO MÍO, POLÍTICO de extensa trayectoria, evoca aquel encontronazo entre el gobernador de Tabasco y el Presidente de la República. Sostiene mi culto amigo, que en ese frentazo de poderes, quedó en evidencia el poder de los gobiernos locales “cuando de defender la soberanía estatal se trata”.

Yo recuerdo ese episodio y lo viví muy de cerca por mi amistad cercana a Roberto Madrazo Pintado. Esteban Moctezuma -que era un hombre de buena fe, sin la pericia ni la habilidad política que se requiere en Gobernación- no pudo procesar la salida de Roberto Madrazo del Gobierno Tabasqueño.

De hecho, Madrazo chamaqueó a Moctezuma y al Presidente Zedillo, cuando después de haber acordado con ellos su salida, regresó a Villahermosa y reunió a su Congreso y a su grupo político y, ante una magna concentración, anunció que sólo saldría en el año 2000, cuando terminara su sexenio. Esta trama sólo evidenció que Moctezuma estaba muy verde y que Zedillo no tenía vocación del poder.

¿Qué hubiese pasado si en lugar de Zedillo hubiera estado en la Presidencia Carlos Salinas o Echeverría?

En realidad, Zedillo fue, a fin de cuentas, el presidente de la transición y de la alternancia.

Es innegable que uno de los temas del país es el de la inestabilidad política que ha caracterizado a Michoacán. Déjeme contarle: de 1968 a la fecha, sólo 4 gobernadores han concluido sus periodos constitucionales.

Los que terminaron si no felizmente sí con buena fortuna sus sexenios, fueron Carlos Torres Manzo, de 1974 a 1980. Cuauhtémoc Cárdenas, de 1980 a 1986. Víctor Tinoco Rubí, de 1996 al 2002 y Lázaro Cárdenas Batel, de 2002 a 2008.

Las generaciones veinteañerasseguramente recuerdan a Cárdenas Batel. Tal vez no de los anteriores, que les tocó contemporizar con los de treinta años y más. Ahora bien: hay que precisar: no todos los que no culminaron sus periodos tuvieron razones trágicas y conflictos políticos de por medio.

No, hasta eso que no. Algunos dejaron la gubernatura porque del centro les llamaron para ocupar cargos federales.

Recuerdo el caso concreto de Carlos Gálvez Betancourt, a quien siendo gobernador de Michoacán, el Presidente Luis Echeverría lo nombró director del IMSS. A Gálvez lo sustituyó en la gubernatura, José Servando Chávez Hernández, de quien por cierto, no se volvió a saber nada después de terminar su interinato.

¿Y LUIS MARTÍNEZ VILLICAÑA? Llegó al poder michoacano con las mejores expectativas.

Era joven, carismático, y se decía que tenía un gran futuro en la política. Pero precisamente por eso el hombre muy pronto dio de qué hablar con sus francachelas y amoríos. Con decirle que en una ocasión la revista Proceso documentó una de sus pachangas con mujeres en una casa de Morelia, ubicada muy cerca de Catedral. El reportero de la revista relató que cuando las devotas mujeres católicas iban a misa muy temprano, el gobernador y sus amigas y amigos apenas iban saliendo de la trasnochada. “En la calle se cruzaron”, relataba, con sarcasmo, el periodista.

En realidad, estos mitotes eran orquestados desde Los Pinos, pues Carlos Salinas De Gortari no le perdonó a Martínez Villicaña que se hubiese perdido la elección presidencial en Michoacán. Literalmente lo echó del poder.

A LUIS MARTÍNEZ VILLICAÑA lo sustituyó en el puesto, Genovevo Figueroa, quien, como muchos otros priístas, un día abandonó las filas tricolores y se pasó al PRD. En 1992, Eduardo Villaseñor resultó electo gobernador del Estado, pero para su mala suerte le tocó la era de las concertacesiones y fue negociado con el PRD.

Lo sustituyó Ausencio Chávez Hernández, hermano de Servando.

¿Se acuerda usted de Leonel Godoy, aquel que fue precandidato del solaztequino y después gobernador de Michoacán? Bueno, pues lo fue por un periodo de 4 años, y su Gobierno estuvo marcado por los atentados en plena noche de celebración de las fiestas patrias y por los escándalos de su hermano, a quien le divulgaron una plática telefónica con Servando Gómez, “La Tuta”.

Y FAUSTO VALLEJO, que había sido alcalde de Morelia en cuatro ocasiones. En Michoacán, todo mundo sabía que el sueño dorado de Fausto era llegar a ser gobernador. Como candidato a gobernador, hizo la hombrada de derrotar a la hermana del entonces Presidente Felipe Calderón Hinojosa. Vallejo fue electo para concluir en 2015. Es decir, que su periodo fue de transición. Pero como todos saben, no logró terminar ese periodo. Jesús Reyna García, que era secretario de Gobierno, fue gobernador por algunos meses, mientras Fausto permaneció hospitalizado en Estados Unidos.

Ahora llega al cargo el ex-rector de la prestigiada Universidad Nicolaita de Morelia, Salvador Jara. Es evidente que ese académico llega en calidad de administrador del Estado, pero no a gobernar.

Aquí ya lo he dicho: no luce nada bien, vamos, pero si ni siquiera así de tantito, el panorama del PRI para el 2015.

No sólo por las interminables broncas que ha enfrentado el Gobierno priísta en Michoacán, ni siquiera por el hecho comprobado de que un “distinguido” priísta, Jesús Reyna, resultó ser cómplice de La Tuta, el principal cabecilla de los Caballeros Templarios. No, sólo por eso.

En realidad, hay algo más amenazante en el horizonte: Luisa María Calderón, la Cocoa, que regresa por la revancha en 2015, y según dicen los expertos, llegará con todas las probabilidades de ganar. Quién sabe. Eso se dice. Lo cierto es que los michoacanos en 46 años han tenido los gobernadores que le corresponderían a 90 años. Y esto no es nada normal, créame.

EL CASO DE PURIFICACIÓN CARPINTEYRO, es casi, casi, una tragedia política. Y yo me atrevería a calificarla como una estúpida tragedia política. Lo que le sucedió a ella es como para ponerse a llorar. No usted ni yo, sino ella. Es una mujer endiabladamente talentosa, experta, como pocos, en el tema de las comunicaciones. Vivió en Brasil más de 7 años, sobresalió por sus cualidades empresariales en telecomunicaciones y por su tenacidad en lograr que en ese País existiera la competitividad necesaria en ese ramo, se hizo merecedora a varios reconocimientos del Gobierno brasileño.

Se regresó a Méxicoy muy pronto se incorporó al Gobierno panista de Felipe Calderón. Fue sub-secretaria de Comunicaciones y Transportes y renunció cuando la periodista Carmen Aristegui divulgó un audio donde Luis Tellez, otro sub-secretario de la SCT, le dice a un empresario que Carlos Salinas “se robó la mitad de la cuenta secreta del Presidente, que suman muchos millones de dólares”. Téllez acusó a Carpinteyro de haber sido ella la que divulgó la conversación y finalmente ella renunció aduciendo que el Presidente Calderón no la apoyó.

Se fue al PRD yel sol azteca intentó hacerla candidata al Gobierno del Estado de México. No pudo por cuestiones de residencia, así que fue candidata a diputada federal por el Distrito XXII del Distrito Federal, y obtuvo en su distrito más votos que Miguel Ángel Mancera y Andrés Manuel López Obrador. Ya diputada, Purificación, como miembro de la Comisión de Telecomunicaciones, era la encargada, por el PRD, de debatir sobre la Reforma a las Telecomunicaciones. ¿Y sabe qué pasó? Que el pasado 25 de junio fue divulgado un audio donde ella se exhibe como corrupta y promotora de negocios en telecomunicaciones, a la sombra de sus influencias. No cabe duda: el que hierro mata, a hierro muere.