A media semana, cuando escuché la noticia de que el Rey Juan Carlos I renunciaba al trono y abdicaba a favor de su hijo, el aún Príncipe de Asturias, Felipe de Borbón, recordé una anécdota sobre el Rey Juan Carlos que platicaba el ya desaparecido excelente cronista Fidel Samaniego. Dicha anécdota nació durante una Cumbre Iberoamericana.

Hoy, permítame contársela: El banquete en un improvisado comedor. La biblioteca pública se había acondicionado para recibir a los jefes de Estado y de gobierno que participaban en la Cumbre Iberoamericana en Guadalajara. Una reunión sin discursos, sin cámaras, sin prensa. Se trataba de que los convocados pudieran platicar de manera informal, relajados. Carlos Salinas era el anfitrión, estaba en plenitud.

Una reunión sin prensade acuerdo con el programa oficial. Sin embargo Elena Gallegos de La Jornada, Marta Anaya de Excélsior y Fidel Samaniego de El Universal pudieron pasar. Y ahí estaban en un rincón del salón, de pie. Veían como platicaban Fidel Castro y Carlos Saúl Menem. Más allá estaba el atractivo Fernando Collor de Mello. Salinas de Gortari bromeaba con el Rey Juan Carlos I y con Felipe González. De pronto el monarca español se puso de pie y caminó hacia su izquierda. Como el evento era supuestamente íntimo no había seguridad, no estaban ahí los ayudantes que le auxiliaran. Él continuó con largas zancadas, pasó junto a los periodistas intrusos y preguntó a una mujer, empleada de la biblioteca por el retrete. Ella le señaló una puerta y ahí fue él.

“Nunca he meado junto a un rey, así que allá voy” anunció el cronista a sus compañeras y se fue a meter al baño.

Juan Carlos se desahogaba frente a un mingitorio, a su lado, el reportero hizo lo suyo. Sin dejar de orinar, el rey volteó, vio el enorme gafete del informador.

-¿Qué tal ha estado el diálogo, su majestad?

-Bien, gracias. Oiga, vosotros los periodistas no dejáis de trabajar ni aquí.

-Su majestad, más bien le estoy dando cumplimiento a un dicho de mi país, que con todo respeto señala que un mexicano nunca mea solo.

-Bueno, y tal parece que un rey español tampoco.

Juan Carlos regresó a la mesa, continuó sus charlas, poco después estrechaba sus manos con las de otros invitados.

No se las había lavado después de hacer lo que hizo a donde teóricamente el rey va solo.

Al día siguiente, el Rey de España y el Presidente de México fueron a Lagos de Moreno para inaugurar una exposición pictórica. En el recorrido encontraron a Samaniego. Salinas lo presentó. “Bueno Carlos, tu amigo y yo ya nos conocimos ayer, en circunstancias muy especiales”.

Como usted puede percatarse, el Rey es un mortal con las mismas necesidades que cualquier otro, solo que no muy dado a la pulcritud, cuando menos en esa ocasión.

Que tremendo lío se armó con el despido del director de la secundaría técnica número 1. Aunque en realidad no era un problema mayor, el asunto se politizó tremendamente y los trapos salieron al sol no dejando muy bien parado al maestro que fue removido de su cargo. La realidad de las cosas es que hay todavía funcionarios públicos que creen que los cargos les han sido escriturados y por ello se resisten a abandonarlos cuando son reemplazados.

Esto se da en mayor intensidaden las dependencias gubernamentales, en cualquiera de los tres niveles de gobierno. Aunque aquí si son de esperarse de acuerdo al partido político que gane las elecciones, pues es bien sabido que cuando gana un candidato la regla no escrita es la de designar tanto a los integrantes de su gabinete como de las diferentes jefaturas, a gente que milita en el mismo partido. Eso genera una incertidumbre cada seis o tres años en los cientos de trabajadores de esos niveles laborales. Al final de cuentas los cambios se dan a pesar de que ahora los despedidos acuden a las instancias laborales a demandar se respeten sus derechos laborales, y ahí vienen las liquidaciones por cantidades a veces estratosféricas.

En el caso de los profesoreses diferente, ahí, a pesar de tantas irregularidades y malos manejos comprobados a la cúpula sindical nacional, se han mantenido como una ínsula perfectamente blindada de esos vaivenes sexenales y por ende los cargos que tienen jugosas percepciones se vuelven algo así como un patrimonio. A pesar de que hoy la nueva administración federal ha tratado de quitar canonjías que de manera impune fueron otorgadas. Por ello la sociedad está pendiente sobre el destino de los miles de maestros comisionados que desde hace décadas dejaron el gis para dedicarse a labores sindicales. En el caso de Aguascalientes el asunto del director despedido es peccata minuta, aunque lo quisieron hacer grande no les cuajó.

Pero en estados como Oaxaca, Guerrero, etc. ahí sí la cosa es totalmente diferente. El daño a la comunidad estudiantil ha sido enorme, sin que los mentores tengan el mínimo remordimiento de conciencia por el mal que se le ha hecho a tantos miles de niños que permanecen en la más completa oscuridad educativa.

Recuerdo con emoción a quienes fueron mis maestros en la educación primaria. Sobre todo a las maestras Zoila y Oliva Cárdenas Soto. Ellas en verdad tomaron la carrera magisterial como un apostolado. La educación que otorgaron a los niños y niños de esa época fue enorme. No se me olvida como hicieron que además de honrar a los héroes que nos dieron patria así como a los símbolos patrios, los amáramos con ese amor patrio que invita a respetar y reconocer a quienes nos dieron patria y libertad. En fin, la vida evoluciona y ahora la mística es otra totalmente.

Probablemente mejor, o peor, no lo sé, pero es otra.

Como quiera que sea el sainete de hace algunos días intentó mostrar el Aguascalientes que no se conoce en ese plan.

En el Instituto de Salud la efervescencia sindical está en pleno apogeo. Esto debido a que de mañana en ocho se efectuarán las elecciones para renovar el comité sindical. Como se lo comentaba la semana pasada, los trabajadores del sector salud elegirán a quienes llevaran las riendas de la sección 38 del Sindicato de la secretaría de Salud los próximos tres años. Lo anterior luego de que el actual dirigente, el Dr. Netzahualcóyotl Álvarez estuvo al frente de la sección por seis años, ya que al terminar su primer período buscó la reelección, logrando ganarla pues en ese tiempo la base trabajadora le guardaba cierta simpatía y le refrendó por lo tanto su confianza.

Hoy las cosas son distintas, como siempre sucede en los sindicatos, y para esta etapa de renovación se inscribieron cuatro planillas. Al principio se pensaba que dos eran las que competirían fuertemente por el triunfo y dos solo eran de relleno, pero al cabo de una semana de proselitismo electoral las cosas cambiaron y hasta el viernes pasado nadie apostaba por una de las planillas en especial. La situación se puso parejísima. Y es que las planillas tuvieron el tino de colocar al frente de cada una de ellas a trabajadores que cuentan con simpatía entre los trabajadores, y sobre todo, que no cuentan con cola que les pisen.

Eso hace que a una semanade la elección no se perciba un margen amplio de diferencia, en lo que se refiere a preferencias, de ninguna de ellas. Habrá que esperar a lo que realicen esta semana que inicia, pues será el estirón definitivo para lograr que la balanza se incline a su favor.