Los delitos de robo y contra la salud o narcomenudeo, se pelean la corona por ser los más cometidos en Aguascalientes, pues entre enero y julio han sido por los que más carpetas digitales se iniciaron en los juzgados de Control y Juicio Oral Penal en el Estado.

Después de esos 2 delitos le siguen las carpetas digitales por lesiones dolosas, daños en las cosas culposo, violencia familiar, violación y en cuanto al abigeato se ha reducido en comparación con el año pasado con 26 en total, de los cuales los meses más difíciles en cuanto a este delito fueron febrero con 9 carpetas y julio con 6.

Si bien el delito de narcomenudeo presenta altibajos en cuanto a su incidencia, la realidad que muestran las estadísticas que presenta el Poder Judicial del Estado es que el robo es el delito más cometido en Aguascalientes y ha ido en aumento, de ahí que hasta julio se habrían iniciado 143 carpetas en el juzgado, pero el robo llevaba 388, siendo los casos que más se ventilan en los juzgados.

VARIEDAD DE LADRONES. Las cifras anteriores tienen que ver con la diversidad de modalidades en que se comete el delito, pues va desde el tipo fardero, el domiciliario, el tumbador, el jaulero, cristalero, en la vía pública, pero también se incluye a quienes compran y venden artículos robados.

Son muchos asuntos de robo, pero también aquellos identificados como de tipo famélico, es decir, que presumiblemente la persona sustrae artículos para tener un satisfactor ante alguna necesidad que no puede solventar por su situación económica, y es que el robo tipo fardero se incrementa y se tiene que denunciar a pesar de que se podría llegar a un acuerdo, pero como la política de las tiendas es de no negociar sino llegar a los juzgados, también es difícil que la gente pise la cárcel, porque hay otras medidas alternas para solventar los daños ocasionados.

EVITANDO LA CÁRCEL. En el caso de los robos, hay ocasiones en que se puede llegar a un acuerdo reparatorio o la suspensión condicional del proceso penal, lo que de alguna manera se convierte en una válvula que permite liberar la presión de los centros de Reinserción Social (Cereso), lo cual no indica que hay impunidad, antes bien, se busca la posibilidad de que el daño sea reparado.