Raúl Olmos
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Desde hace 40 años, Carlos Romero Deschamps ya era investigado por robo de combustible. Las pruebas las tuvo la policía política del Gobierno federal, la extinta Dirección Federal de Seguridad.
El expediente de la Dirección Federal de Seguridad (DFS) de 256 fojas da cuenta de múltiples acusaciones de secuestros y golpizas contra sus adversarios, venta de plazas, desvío de recursos del gremio para campañas políticas e incluso tráfico de combustible.
Entre los agentes que seguían los pasos de Romero Deschamps estaban Javier García Paniagua y Miguel Nazar Haro, dos leyendas del espionaje político en México.
Los espías de la DFS empezaron a seguir a Romero Deschamps en noviembre de 1977, cuando a los 33 años de edad se postuló como candidato a secretario general de la sección 35 del sindicato.
En el expediente se documenta que siendo diputado federal encabezaba el saqueo de combustible en la refinería de Azcapotzalco, sustrayéndolo en pipas con doble fondo que, presuntamente, eran de su propiedad.
También fue acusado de ordenar secuestros y golpizas de adversarios políticos.