Jorge Cano
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Con datos de personas reales, factureras arman plantillas laborales falsas, un mecanismo de defraudación que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) no está detectando con eficacia.
Laura, una empleada que reside en Nuevo León, descubrió hace tres años en el portal del SAT que tenía dos patrones desconocidos para ella, además de su patrón real.
Las dos empresas falsas, localizadas en Puebla y Veracruz, emitían facturas a su nombre por mil 800 pesos quincenales, sin que ella supiera.
En su empresa, según narra, hay cerca de 50 personas con el mismo problema que no han podido resolver.
Tras denunciar ante el SAT, pasó más de año y medio para que se cancelaran los sellos de dichas empresas y se auditara al corporativo.
Sin embargo, la vigilancia del SAT ha sido escasa, pues Laura y sus compañeros volvieron a detectar retenedores falsos, pero con otra razón social.
Estas empresas fantasma, según fiscalistas, son usadas para obtener beneficios privados, como evadir impuestos, desvío de recursos o lavado de dinero.
La operación se realiza por bandas de delincuentes que obtienen los datos personales y simulan con ellas servicios prestados y pagados.
Para Laura resulta increíble que el SAT no detecte inconsistencias cuando una persona está registrada de tiempo completo en tres empresas en diferentes entidades.
El Procurador fiscal Carlos Romero Aranda explicó que es al SAT a quien le estarían robando las bases y, para proceder penalmente, es necesario que la dependencia realice las auditorías y, si considera que se configura un delito, dar aviso a la Procuraduría.
Hasta que no lo determine, dijo, se trata de un delito contra particulares, que incluso puede afectar al IMSS o al Infonavit.
La consecuencia para Laura ha sido que le rechace su devolución de impuestos.
El robo de identidad puede llevar a adeudos con el SAT, dijo Guillermo Mendieta, del Colegio de Contadores Públicos de México.
Dependiendo de cómo se registre fiscalmente a los trabajadores, será la afectación fiscal.
“En lugar de tener un ingreso a favor pueden tener un saldo a cargo y acabar con un crédito (adeudo) fiscal. Además, la carga de la prueba la tiene el contribuyente de demostrar que no tiene otros empleadores”, explicó.
En esta situación recomendó revisar el portal del SAT y denunciar el robo de datos ante este organismo, pero también ante el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), IMSS y Prodecon.
Hasta el momento, el SAT no ha respondido sobre el tema.