Teresa Martínez
Agencia Reforma

MONTERREY, NL.-La Arquidiócesis de Monterrey invitará a los fieles a celebrar el rito del Miércoles de Ceniza, el próximo 17 de febrero, desde casa, adaptándose a las medidas para prevenir contagios de Covid-19.
En una circular, el Arzobispo de Monterrey, Rogelio Cabrera López pide a las parroquias bendecir la ceniza con anticipación para repartirla el sábado y domingo previos a la fecha.
“Primero: Se sugerirá a nuestros fieles que en lugar de acudir a la parroquia a la imposición de la ceniza se haga en casa”, recomienda el documento que circuló entre las parroquias.
“Segundo: se bendecirá la ceniza desde el sábado previo al Miércoles de Ceniza, de manera que en las misas de sábado en la tarde y domingo, los fieles ya puedan llevar la ceniza a sus casas”.
Para quienes no acudan a las misas, las parroquias habilitarán un lugar donde podrán tomar la ceniza y llevársela.
Además, la Pastoral Litúrgica preparó un documento con el contenido del rito de celebración, como las oraciones y cantos, que cada parroquia repartirá entre los fieles para que realicen la celebración en sus hogares.
“Si hubiera alguna restricción por parte de la autoridad, la daremos a conocer más adelante para revisar la manera de entregar la ceniza”, finaliza la carta.
El padre Roberto Figueroa, a cargo de la Parroquia San Pablo Apóstol, en Monterrey, explicó que con esta medida, cada parroquia evitará aglomeraciones el Miércoles de Ceniza.
Aunque cada parroquia bendiga la ceniza y la reparta previamente, ese día tendrá la ceremonia con un cupo limitado de 20 por ciento de su capacidad.
“El Miércoles de Ceniza es el día del año en que más gente va a la Iglesia, más que el Domingo de Resurrección”, destacó Figueroa.
Al ser la imposición de ceniza un sacramental, es decir, instituido por la Iglesia, se puede modificar el culto, explicó Figueroa.
El 12 de enero, la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos modificó el rito del Miércoles de Ceniza para adaptarse a la contingencia sanitaria.
En este, el sacerdote realizará la oración para bendecir la ceniza en silencio o en voz baja para evitar contaminar la ceniza, ahondó Figueroa.
En la celebración de ese día se lavará las manos, se colocará el cubrebocas y a quienes acudan, el sacerdote dejará caer la ceniza en la cabeza para evitar contacto, en lugar de marcar una cruz en la frente.
Cada parroquia decidirá qué día bendecir la ceniza y a partir de cuándo repartirla, detalló Figueroa, siempre y cuando la ceniza bendecida se reparta con anticipación.
En su página de Facebook, la Parroquia María Esperanza Nuestra está ofreciendo paquetes con rosarios, veladoras de cuaresma, agua bendita, además de un sobre de ceniza por 150 pesos.