Benito Jiménez 
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Mandos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) rindieron honores fúnebres al General de Brigada José Silvestre Urzúa Padilla, fallecido ayer tras un enfrentamiento con criminales en el Municipio de Pinos, en Zacatecas.

La ceremonia luctuosa se llevó a cabo en los Velatorios de la Sedena, en Lomas de Sotelo, donde el cuerpo fue recibido por sus compañeros militares.

El acto tuvo un rezago de más de una hora debido a atrasos en los tiempos de vuelo de Zacatecas a la Ciudad de México.

El féretro arribó a la Sedena a bordo de una carroza escoltada por elementos de la GN en motocicletas, con las luces rojo y azul encendidas.

El féretro con quién fungió como Coordinador de la Guardia Nacional en Zacatecas, desde enero pasado, fue despedido por sus tropas de la Guardia Nacional y por efectivos del Ejército, además de cadetes de diversos planteles militares, que se colocaron en posición de firmes a las afueras de los Velatorios.

El acto comprendió una salutación, una guardia de honor, una letanía del cabo de turno, honores, una semblanza del mando, una salva de fusilería, un doblado de bandera (colocada sobre el féretro y entregada al Secretario de la Defensa Nacional Luis Crescencio Sandoval, quien a su vez la otorgó a la familia del elemento caído), la colocación de una funda tricolor al ataúd y un desfile de la carroza frente a las tropas.

A la ceremonia acudió además la plana mayor de la Sedena, integrada por el subsecretario, el Oficial mayor, el inspector y contralor, el jefe del Estado Mayor Conjunto y el comandante de la GN.

«Siento que el General se vio muy aventado en esa operación, para ese grado, lo que hacen es planeación, logística, ya no andar en esas operaciones y más por como está Zacatecas, y luego nos dicen que traían a los detenidos con ellos, con la Guardia Nacional, pues imagina, traían a la carnada», opinó un sargento, previo al acto luctuoso.

«Fue una emboscada, faltó más apoyo al General, cuando se va a ese tipo de operaciones se lleva uno a toda la fuerza. Eso hacemos, para eso nos adiestraron», consideró por su parte un capitán de Infantería, compungido por el deceso de Urzúa.

«No nos explicamos cómo los atoraron de sorpresa», añadió.

Familiares del General recibieron el pésame mandos y oficiales.

La sala del militar caído lució repleta de flores.

El General Urzúa Padilla murió el jueves durante un enfrentamiento con criminales en el Municipio de Pinos, a 20 kilómetros de la frontera con San Luis Potosí.

El ataque de civiles armados contra elementos de seguridad ocurrió en las comunidades de Pedregoso, Jaltomate y El Carmen, colindantes con el municipio zacatecano de Loreto.

De acuerdo con reportes locales, Urzúa Padilla murió en un hospital luego de ser trasladado en un helicóptero de la Secretaría de Seguridad Pública para recibir atención médica de urgencia.

La refriega en la que murió el mando militar dejó, además, tres guardias nacionales y dos agentes de la Policía de Investigación de la Fiscalía de Zacatecas heridos. Además, se reportó la muerte de por lo menos cinco presuntos delincuentes.