La falta de previsión del Gobierno Federal, en cuanto la generación de energía y almacenamiento de combustible, ha provocado la incertidumbre en la iniciativa privada ante el riesgo que pudiera volver el desabasto de energéticos, expresó el presidente de la Coparmex, Juan Manuel Ávila Hernández.

Resaltó que si bien, por ahora no se tiene un panorama trágico como lo que se vive en Venezuela, sí hay una advertencia del debilitamiento de las fuentes de energía actuales, que pueden ser origen de apagones o escasez de gasolina, y todo por negarse a abrir la inversión para la generación y manejo de energías limpias, sólo por cuestión ideológica y no técnica.

Y todo porque se tiene un marco legal que sólo ahuyenta la inversión, con el riesgo consecuente de que falten los energéticos, lo cual no vendría sólo a elevar los precios, sino al desabasto, no sólo de luz, sino también de gasolinas.

Refirió que en el sexenio de Felipe Calderón, se tuvieron 54 alertas críticas de apagones, mismas que se pudieron controlar con previsión y la planeación que se tuvo durante los seis años, pero en lo que va de la actual administración, se comenzó con los primeros apagones en el sur del país, y éstos han continuado, además de tener la advertencia de que podrían seguir de manera aleatoria y rotativa.

Por lo pronto y en tanto el Gobierno Federal reacciona al problema que ahora se tiene, se han perdido tres años en los que se pudieron haber instalado terminales de almacenamiento y plantas de generación, “hoy no los tenemos porque el Gobierno decidió que así no deberían ser las cosas, basado no en un tema técnico, pero sí ideológico”.

Resulta increíble que el Gobierno Federal insista en la generación de energía a través de hidrocarburos, dado que esto ha afectado las inversiones que se tenían previstas en estos sectores, mismas que rondan en los 10 mil millones de dólares tanto en permisos para la generación de electricidad y dos mil millones de dólares en permisos ya otorgados que tuvieron que ampararse.

El hecho es que de no haber sido frenadas estas inversiones, en estos momentos no se estuviera en la situación de riesgo de apagones recurrentes, y que tampoco han podido ser previstos o fraguado un plan B.