Sergio Alonso Méndez

La Noticia:
Países alrededor del mundo enfrentan recesión en tanto que la guerra en Ucrania golpea las economías de por sí lastimadas por la pandemia del COVID, advirtió el Banco Mundial… (bbc.com).

Comentario:
Ya pasaron más de tres meses desde el inicio de la guerra en Ucrania y apenas es cuando el impacto económico, aparte de en los países involucrados, se comienza a sentir. México, a pesar de estar alejado del sitio de las batallas, también sufrirá. Al decir del presidente del Banco Mundial, David Malpass, los países menos desarrollados sufrirán la tan temida “estanflación”, o sea, alta inflación y bajo crecimiento. México quizá ya se encuentre en un estado de leve estanflación, pero nadie desearía que aumentara de nivel o que muchos países alrededor la padezcan. Ya no estamos tan aislados del mundo y las condiciones económicas se contagian.
David Malpass dijo: “La guerra en Ucrania, los encierros en China, las interrupciones en las cadenas de suministros y el riesgo de estanflación están lastimando el crecimiento. Para la mayoría de los países, la recesión será difícil de evitar.” Si lo menos malo es sólo tener una recesión, las cosas no pintan bien.
Malpass fue específico en que el riesgo de estanflación es “considerable”. “Crecimiento disminuido probablemente persistirá en toda la década por causa de inversiones débiles en la mayoría del mundo. Con la inflación ahora en niveles máximos y la oferta creciendo en forma lenta, existe riesgo de que la inflación se mantenga alta por mucho tiempo.”
Parte de la inflación que hoy existe en el mundo fue provocada por el COVID. Muchos gobiernos entregaron apoyos económicos a familias para aliviar los cortes de empleo y con ello promovieron el gasto. Aunado a recortes en la tasa de interés, en algunos casos llegando a tasas de cero, las familias usaron el dinero y las tarjetas de crédito. Ciertamente se impulsó un crecimiento económico, un rebote luego de la pandemia, pero a costa de una inflación bastante alta. En Estados Unidos llegó a 8%.
Con la pandemia bajo control, había llegado el momento de subir las tasas de interés, desmotivar el gasto y bajar la inflación. Pero la guerra llegó, el precio de los combustibles se fue a las nubes, el desabasto alimenticio creció y la situación está encendiendo focos rojos en el Banco Mundial.
¿Hay solución para la estanflación? Consultando los libros de economía, sí, la hay. Crecimiento de la oferta, esto es la producción, a través de nuevas inversiones. Recordemos que los precios suben cuando la demanda supera la oferta. El gobierno debe promover la implantación de empresas que crean trabajo y empleos. No entregar dinero.
Un consejo adicional del Banco Mundial: “Los países no deben coartar las exportaciones, no deben introducir subsidios ni controles de precios. Ese tipo de intervenciones distorsionan los precios y se trasladan en aún mayor inflación.” Retengamos este consejo del BM y que alguien se lo haga llegar a nuestro presidente.

Sergio Alonso Méndez posee un doctorado en Negocios Internacionales por parte de la Universidad de Texas
salonsomendez@gmail.com

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