Francisco Javier Esparza Pantoja, director del Hospital Hidalgo, confirmó que la institución tiene un convenio vigente con el Patronato para la procuración de córneas desde el 21 de marzo de 2024, desmintiendo las declaraciones del Banco de Ojos que afirmaban la falta de un acuerdo.

Agregó que el Hospital Hidalgo cumple con la Ley General de Trasplantes y que las decisiones relacionadas con la procuración y trasplantes de órganos son manejadas por comités especializados, respaldados por entidades nacionales como el Centro Nacional de Trasplantes. «El Hospital Hidalgo respeta totalmente la regulación sanitaria y no toma decisiones de manera arbitraria,» puntualizó.

El convenio está actualmente en revisión por el Cenatra, lo que podría haber generado la confusión mencionada por el Banco de Ojos. Además, Esparza Pantoja señaló que cualquier donación de órganos es un acto altruista y voluntario por parte de los familiares de los pacientes con muerte cerebral, y que el hospital sigue estrictamente el protocolo establecido para estos casos.

Indicó que el acuerdo fue suscrito por el presidente del Patronato del Banco de Ojos, Ricardo Magdaleno Rodríguez, el director general del Hospital Hidalgo y, como testigo, la secretaria técnica del Consejo Estatal de Trasplantes.

Respecto a las quejas del Banco de Ojos sobre la falta de acceso a córneas, sugirió que podría tratarse de una confusión con las fechas o una falta de información interna en el banco. Reiteró que el convenio actualiza el anterior de la administración pasada y que trabajar sin un convenio actualizado sería ilegal.

Finalmente, Esparza Pantoja destacó que el Hospital Hidalgo opera bajo nuevas condiciones y regulaciones establecidas por el Cenatra, asegurando la legalidad y transparencia en todos sus procesos de procuración y trasplante de órganos.

Sobre cómo funciona el convenio, Esparza explicó que el Hospital Hidalgo inicia un protocolo complejo cuando un paciente con muerte cerebral se convierte en un potencial donador. La decisión final de donar o no recae en los familiares del paciente, y los órganos donados son gestionados por el Centro Nacional de Trasplantes, que determina el destino de los mismos basándose en listas y algoritmos específicos.