Concluidas las elecciones municipales comienza el recuento de lo que se hizo a lo largo de todo el proceso, desde la selección de candidatos y el desarrollo de las campañas hasta la jornada del 2 de junio.

Los que obtuvieron una ganancia se aseguran un período de bonanza, con cargos en la administración municipal, o la consolidación del lugar que ocupan dentro del partido; caso contrario, quienes obtuvieron una utilidad pírrica se agarrarán de ella como último recurso para sobrevivir. En tanto, tránsfugas y aventureros liarán sus bártulos para ir en busca de nuevas posibilidades que les permitan sobrevivir, económica y políticamente.

De entrada, el Partido Acción Nacional (PAN) ratificó la supremacía en los tres municipios que ha gobernado desde 2013 (Aguascalientes, Jesús María y Calvillo) y de paso le arrebató a Nueva Alianza el de Rincón de Romos, quedándose además con San José de Gracia, que lo convierte en el organismo al que le fue bien, lo que indudablemente será motivo para que por varias semanas repitan una y otra vez que la “ola azul” domina el panorama político-electoral y poblacional.

No obstante, están muy lejos de lo vivido en 2004, cuando ganó 10 de los 11 municipios y tuvo mayoría casi absoluta en el Congreso del Estado, gracias al efecto Luis Armando Reynoso Femat, que como aspirante a la gubernatura empujó las demás candidaturas, lo que ese momento debió haber sido el parteaguas para el panismo ya que podía reformar la Constitución local sin ningún problema, pero los legisladores le dieron la espalda al mandatario y terminaron peleados entre ellos.

Si hubiera triunfado Morena en la capital de Aguascalientes tendría que haber dividido su tiempo el presidente de la República, entre Palacio Nacional y Palacio de Gobierno, de acuerdo a la convocatoria que hizo el candidato a la Alcaldía, al pedir el apoyo para “ya sabes quién”, con lo que supuso que los electores se iban a enganchar y sin pensarlo dos veces votarían por él. Uno de los mayores problemas que tienen muchos políticos es apropiarse de la personalidad de alguien y confiar que con eso es más que suficiente para lograr su objetivo, pero tarde se dan cuenta que cabeza de león no es lo mismo que cola de ratón.

De los resultados preliminares se observa que el ganador absoluto fue el abstencionismo, al haber acudido sólo el 40% del millón de electores que estaban citados, lo que no le resta importancia al triunfo que alcanzaron los virtuales ediles electos al ser muy clara la ley en ese sentido, sin embargo, todos los candidatos y sus partidos deberían sentirse avergonzados de no haber tenido la capacidad suficiente para despertar la atención de los ciudadanos. Como se ha comentado en este y otros espacios, fueron campañas anodinas, casi para cumplir el trámite, lo que se pudo reflejar en los debates que organizó el Instituto Estatal Electoral (IEE).

Después de Acción Nacional, el Verde Ecologista está por confirmar la ventaja en Cosío y Tepezalá; por su parte el PRI ratificó su preeminencia en San Francisco de los Romo; el PRD mantiene Pabellón de Arteaga, Morena se queda con Asientos y el PT con el de El Llano, que por cierto por varios años fue dominio de los perredistas.

De los partidos locales “emergentes”, al igual que sus candidatos, no pintaron, por lo que es casi seguro que se vayan por la puerta de atrás, aunque a su favor tendrán algo que contar a sus nietos.

En el balance que haga cada organismo podrá determinar qué fue lo que hizo bien y dónde falló, por citar un ejemplo, los panistas supieron desde un principio que tenían amplias posibilidades con Teresa Jiménez como cabeza de fórmula y que ella, por el tiempo que tenía la frente de la comuna, llevaba una ventaja sobre los demás contendientes, lo que al final del día les dio la razón.

Los demás buscaron hacerlo con abanderados que no lograron atraer la atención y menos al haberse enganchado la mayoría con temas como el agua, seguridad y servicios públicos, por lo que al no existir diferencia entre sí la gente se fue desligando de las campañas y la consecuencia no podía ser otra que el domingo pasado prefirieron quedarse en casa o ir a día de campo.

Lo único que queda es analizar a la luz de la realidad lo que se hizo y lo que debió hacerse y ante todo que los derrotados acepten con dignidad que no estuvieron a la altura. Uno de los partidos empezó demasiado tarde la campaña por pleitos internos y ahora pretende ganar en la mesa lo que no fue capaz de alcanzar con unidad, trabajo y esfuerzo.

CUENTAS CLARAS

Aunque fue tardía la actitud que adoptó, el Comité Estatal del Partido Revolucionario Institucional le puso el cascabel al gato, luego de que publicitó el desembolso de millón y medio de pesos para el pago a sus representantes en las casillas electorales.

Una de las mayores demandas que reciben todos los partidos es que se entregue una retribución económica a sus delegados durante la jornada electoral y a lo más que se ha llegado es a enviarles unas tortas, emparedados, tacos y refrescos, pero nada en efectivo, lo que motivaba que parte de los designados no acudieran o desertaran.

Las razones que se esgrimían era que mientras los funcionarios partidistas tienen asegurado su salario, ellos deben estar hasta 12 horas o más en la casilla, con apenas un bocadillo durante todo el día, por lo que esta vez es bienvenida la actitud del PRI de entregarle una gratificación monetaria a cada uno de ellos, lo que ojalá en los sucesivos comicios lo imiten los demás.

De lo vivido el domingo, lo nuevo es que se informó de la cantidad destinada y de cuánto recibieron los representantes; en otro tiempo también designaba una cantidad y luego algo pasaba, que como dice el aforismo, de mano en mano se perdió un piano, por lo que de 200 pesos sólo unos cuantos recibían 50 o 100 pesos, lo que motivó en 2003 un auténtico motín a las puertas del tricolor sin que los demandantes lograran su propósito de que les pagaran lo prometido.

La cuestión radica en que ahora el gasto se hizo en un proceso donde el PRI no tenía posibilidades de victoria, por lo que todo se reduce a un hecho que marca distancia con los demás partidos, pero a final de cuentas no le ayuda a recuperar la confianza ciudadana, que es principio y fin de su existencia.

Lo que sigue, ante la enésima derrota en las urnas, es darle una buena sacudida al otrora parido invencible, porque de seguir así pondrá en riesgo su registro. Es necesario acabar con el burocratismo que engendra inmovilidad y resignación, que ha sido el sello de la actual gestión.

MEJORA LA ECONOMÍA

En el comparativo anual frente al último trimestre de 2017, que llevó a cabo el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la actividad económica estatal en 2018 reportó un incremento de 3%, que ubica a Tamaulipas entre los 10 estados más sobresalientes en su actividad económica, junto con Baja California Sur, con 8.8%, Aguascalientes, 8.6% y Sinaloa, 4.8%. Destacan estas entidades en rubros como turismo, seguridad y empleo y con un dinamismo económico en aumento debido a la inversión extranjera, en lo que el gobierno de Aguascalientes le ha puesto especial énfasis con visitas a las sedes de las empresas que tienen radicados sus capitales aquí o están en vías de hacerlo, lo mismo que con potenciales inversores, dándoles a conocer las ventajas que hay para que apliquen sus recursos, que ayuda en gran medida al generar empleo y fortalecer la economía.