La Dirección de Parques y Jardines del municipio capital ha retirado 600 pinos que se estaban muriendo debido a las excesivas temperaturas que se han registrado, informó Mariano Esparza Ávila, titular de la dependencia.
Esparza Ávila explicó que estos árboles se están secando no por falta de agua, sino por enfermedades relacionadas con las temperaturas extremas. Aclaró que las especies afectadas no son árboles endémicos plantados hace décadas, sino ejemplares más recientes que están sucumbiendo a las condiciones climáticas adversas.
Entre los síntomas identificados, destaca la gomosis, una enfermedad que ataca principalmente a los pinos. Esta situación ha resultado en la remoción de más de 600 árboles secos en áreas clave de la ciudad, como la Avenida Universidad, el Primer Anillo y el Segundo Anillo.
«Desde el año pasado hemos estado retirando estos árboles afectados por el calor», afirmó Esparza Ávila. «El calor extremo del año pasado y el de este año han acelerado este proceso. Los árboles simplemente no han podido resistir».
Además del calor, Esparza Ávila mencionó la presencia de plagas, como las hormigas, que también han contribuido al deterioro de la vegetación. Sin embargo, destacó que el principal factor detrás de estas pérdidas es el cambio climático y las condiciones climáticas cada vez más extremas.
Ante esta situación, la Dirección de Parques y Jardines está implementando medidas de reforestación con especies más resistentes al calor y a las plagas. Sin embargo, Esparza Ávila enfatizó la importancia de tomar medidas más amplias para mitigar los efectos del cambio climático y proteger la flora urbana en el futuro.