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Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 21-Jun.- El retiro del Ejército en octubre pasado de Tamaulipas desencadenó un recrudecimiento de la violencia del crimen organizado en la región citrícola y las zonas rurales.
Así lo aseguraron productores y comerciantes, quienes desde el lunes realizaron un paro de actividades de tres días en protesta por la inseguridad.
Ayer, al paro se sumaron las escuelas de comunidades ejidales.
Los afectados por el crimen organizado en la zona naranjera de Padilla, Hidalgo, Güémez, Llera y Ciudad Victoria señalaron que el Ejército tenía retenes en la región y vigilaba las brechas y caminos rurales, pero, al disminuir su presencia, la delincuencia aprovechó para volver a acosarlos con el cobro de cuotas y extorsiones.
«El Ejército se retiró. Antes teníamos vigilancia permanente, y los militares estaban calmando el asunto, pero de repente se retiraron», indicó un productor que lamentó que el Gobierno del Estado ya no renovara sus convenios de colaboración con las Fuerzas Armadas.