Staff
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- La Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) retiró un avión que tenía en México para operaciones antinarcóticos por primera vez en décadas, después de que funcionarios mexicanos les quitaran el espacio de estacionamiento en Toluca, dijeron tres fuentes citadas por la agencia Reuters.
La medida fue considerada como un nuevo golpe a la cooperación conjunta contra el narcotráfico, que se ha desgastado durante la Administración de Andrés Manuel López Obrador.
La DEA ha tenido su propia aeronave en Toluca, Estado de México, al menos desde principios de la década de 1990 para llevar a cabo misiones contra los cárteles de drogas, transportando a agentes estadounidenses y a unidades de élite mexicanas para supervisar operativos que deben realizarse con rapidez.
El avión actual, un King Air de doble turbina con capacidad para unas 10 personas, desempeñó un papel clave en la captura de algunos capos de la droga y se utilizó en operativos contra el ex jefe del Cártel de Sinaloa, Joaquín «El Chapo» Guzmán. También sirvió para maniobras de la DEA en Centroamérica.
De acuerdo con un funcionario del Gobierno estadounidense y dos fuentes de seguridad familiarizadas con el tema, quienes pidieron anonimato, el avión fue trasladado a Texas.
«Esto hará que las cosas se detengan. No podemos atravesar partes de México, es demasiado peligroso», dijo una de las fuentes de seguridad familiarizadas con las operaciones de la DEA.
La agencia estadounidense declinó hablar sobre el tema, mientras que la Fiscalía General de la República (FGR) y la oficina del Presidente de México no respondieron a solicitudes de comentarios.
El retiro de la aeronave amenaza con socavar los esfuerzos de Estados Unidos para combatir a los grupos del crimen organizado dentro de México y se corre el riesgo de retrasar extradiciones de capos de alto rango.
En abril pasado se informó que México disolvió en 2021 una unidad antinarcóticos de élite que durante 25 años trabajó con la DEA para combatir a los cárteles.
Los problemas con el avión comenzaron poco después que López Obrador asumiera el poder, según la fuente de seguridad familiarizada con las operaciones de la DEA.
Su uso se redujo en 2019 después de que la Secretaría de Defensa (Sedena), que controla el espacio aéreo y a la que pertenece el Ejército, que goza de un papel más relevante bajo el mandato de López Obrador, comenzara a exigir una solicitud por escrito del Gobierno de Estados Unidos dos semanas antes de cualquier vuelo.
Este trámite hizo que muchas misiones fueran inviables debido a la necesidad de flexibilidad y rapidez, dijo la fuente de seguridad, pero las apelaciones de la DEA a la Cancillería mexicana fueron en vano y el uso de la aeronave se paralizó.
Hace alrededor de un mes, la DEA trasladó el avión después de que la FGR pidiera a la agencia que renunciara a su espacio de estacionamiento en su hangar en el aeropuerto de Toluca, según el funcionario del Gobierno estadounidense.
Antiguos y actuales funcionarios estadounidenses afirmaron que la falta del avión dificultaría el trabajo de la DEA, recordando el papel fundamental de la aeronave en el transporte de los principales policías mexicanos, las fuerzas especiales de élite de la Marina y su equipo para grandes operativos.

¡Participa con tu opinión!