Mariana Morales
Agencia Reforma

SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS, Chiapas.- Tzeltales y tzotziles del municipio de Teopisca, en los Altos de Chiapas, retuvieron ayer por más de una hora a tres militares y personal de Protección Civil municipal y de Limpia, que intentaron quitarlos de una vía de cuota.
Los indígenas bloquearon desde las 7:00 horas el kilómetro 46 de la carretera Tuxtla Gutiérrez-San Cristóbal de las Casas, a la altura de Teopisca, en demanda de un nuevo concejo municipal, luego de que el Alcalde Rubén de Jesús Valdez Díaz fue asesinado a balazos.
Agentes de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana intentaron desalojar a los inconformes; incluso, un helicóptero de la Policía estatal lanzó gas lacrimógeno en busca de replegarlos.
Sin embargo, los manifestantes dispararon contra la aeronave sin que se reportaran personas lesionadas.
Posteriormente, arribaron camiones blindados con los que se logró liberar la carretera.
Molestos por el desalojo, los manifestantes sacaron por la fuerza a seis elementos de Protección Civil municipal de sus oficinas e interceptaron a tres trabajadores de Limpia cuando circulaban por la zona.
También sujetaron a un soldado, lo tiraron al suelo y se lo llevaron a camión para trasladarlo a Teopisca. Otros dos integrantes de la 31 zona militar también fueron retenidos
Horas más tarde, los soldados, el personal de Protección Civil y de Limpia fueron liberados.
Durante el operativo de desalojo fueron detenidas siete personas, una pistola calibre 22, seis vehículos y dos motocicletas.
Las protestas iniciaron el pasado 24 junio, cuando el Congreso del estado nombró un concejo municipal encabezado por Luis Alberto Valdez Díaz, hermano del Edil ejecutado.
Los inconformes exigían la anulación y que el órgano fuera presidido por un integrante del Ayuntamiento.
Tras el desalojo, el Tribunal Electoral de Chiapas decidió por unanimidad que se deberá restituir en sus puestos a los integrantes del Ayuntamiento de donde saldrá el nuevo Edil.