Los centros de rehabilitación para fármaco-dependientes y alcohólicos, ampliamente conocidos como “anexos”, continúan funcionando sin una vigilancia oficial que asegure una atención adecuada, desde la forma en que son ingresados hasta que salen, por lo que continúan los hechos de sangre en que se ven atrapados empleados de esos lugares, al ser agredidos por individuos que se niegan a que los trasladen.

Después del asesinato que cometió un sujeto en contra de uno de esos trabajadores y mandó al hospital a otro, e incluso ultimó a un cuñado como una manera de evitar que lo internara – lo que a final de cuentas lo único que consiguió fue que lo encerraran en el Cereso -, se dijo que habría un “barrido” para determinar cuántos anexos hay en el estado y cómo funciona cada uno.

Mientras en el Instituto de los Servicios de Salud del Estado (ISSEA) lo piensan para actuar, continúan los ataques en contra de los encargados de transportar a los enfermos, como recién acaba de suceder al ser recibidos a balazos por lo que uno de ellos, en lugar de cumplir con el traslado terminó con un proyectil en una pierna.

Lo descrito significa que carecen de algún tipo de garantía para el desempeño de su labor y seguramente tampoco reciben capacitación que les permita saber cómo actuar ante una situación de peligro, por lo que se las arreglan como pueden.

En Aguascalientes hay 110 anexos, pero solamente 13 cuentan con la certificación de la Comisión Nacional contra las Adicciones, sin embargo ninguno está debidamente vigilado por las autoridades de salud. Al reconocer que es un problema muy serio el que tiene en su sector, el titular del ISSEA, Miguel Ángel Piza Jiménez aceptó que se ha vuelto costumbre clausurar uno y se abren dos o tres. Por lo general son centros de apoyo a adictos y se instalan en colonias de alta incidencia de drogadicción para atraer la atención del dependiente o de sus familiares, lugares en que la mayoría no lo hacen por altruismo sino que fijan una cuota de recuperación que representa varios miles de pesos que son pagados por los allegados con la esperanza de que su pariente se regenere, aunque hay lugares más baratos que lo único que hacen es someter al adicto a una abstinencia de drogas o alcohol y luego lo dejan salir bajo el supuesto que está sanado.

En la mayoría de esos espacios se carece de personal calificado para atender este tipo de patologías, por lo que difícilmente se va a lograr la rehabilitación, lo que provoca las famosas “recaídas”, que no son más que reincidencias lógicas por una situación que careció de la atención profesional debida.

A finales del pasado mes de junio se mencionó que al haberse reformado la Ley de Salud del Estado, en materia de prevención de adicciones, el ISSEA podría contar con un Centro Estatal Especial para el Tratamiento, Atención y Rehabilitación de los Fármaco-dependientes, nombre rimbombante como todos los que salen del Congreso del Estado para filosofar que, de su parte, ya está todo resuelto, que basta con haber aprobado los cambios en la legislación para que todo marche sobre ruedas. Nada más mentiroso que eso, pero es la única manera que tienen para justificar el alto salario que reciben, porque si fuera efectivo lo que aprobaron debió haberse acompañado del presupuesto necesario para la construcción y puesta en marcha del citado Centro Especial.

Mientras las y los diputados se divierten creando castillos en el aire, continúan los problemas en los anexos, que a decir del doctor Piza Jiménez “la realidad es que no se ha podido tener un control adecuado” sobre estos lugares, lo único que llega a su escritorio es que “dicen” que se han abierto otros lugares, mismos que operan sin que sean molestados por Regulación Sanitaria, y si no lo hacen por algo será.

CUCHILLITO DE PALO

De un tiempo a la fecha hay una lucha permanente para que salga de las calles toda clase de vehículos motorizados, al considerarse que son un estrobo para bicicleteros y transeúntes, además que se requiere recuperar la paz bucólica que se vivió hace un siglo en Aguascalientes.

Esta guerra no declarada en contra del automóvil se hace justamente en una de las ciudades del país que sustenta su economía y el empleo en el armado de vehículos, que se destinan para el consumo nacional e internacional, lo que en sí es una situación contradictoria.

Al mismo tiempo las autoridades municipales actúan en contra de los que utilizan el Segundo Anillo para evitar que lo hagan a mayor velocidad de la permitida, por lo que las multas han sido copiosas, con las que se engorda el cochinito del 22. De pasadita, sólo de pasadita, le dan un raspón al Gobierno del Estado, que fue el que llevó a cabo la repavimentación del Segundo Anillo y eliminó los semáforos en casi todo el trayecto, con lo que se aseguraría hacer menos tiempo en los recorridos.

Por una parte los velocipedistas reclaman mayores espacios para circular, lo que ha llevado a que se elimine la mitad o el total de un carril en varias calles y que por naturaleza se reduzca la movilidad vehicular y existan “cuellos de botella” en horas-pico.

Esta situación contrasta con los más de 500,000 unidades motorizadas que hay en esta entidad, mismas que en su mayoría circulan por la ciudad capital, cuyos propietarios o conductores no están agrupados para defender sus derechos viales, por lo que a pesar de ser una mayoría casi absoluta están en clara desventaja ante los bicicleteros, que tienen algunas agrupaciones que se encargan de hacer declaraciones y exigir prontas respuestas a sus reclamos, encontrando eco cuando hay un interés político.

Para no ser menos, el Colegio de Arquitectos de Aguascalientes, en voz de su presidente Ignacio Jiménez Arenas, adelantó que planteará al alcalde electo la peatonalización de varias calles del centro de la ciudad, lo que de ninguna manera es una idea nueva sino que es parte de lo que se ha tratado de, primero, sacar a los camiones urbanos y que las autoridades no han logrado por el férreo rechazo de los comerciantes, que saben que al hacerlo se podrá tener una zona sin los autobuses pero también sin clientela, que preferirá hacer sus compras en las tiendas departamentales que han surgido como hongos en diversos sectores.

Jiménez Arenas fundamenta la propuesta en que la ley de movilidad establece que se debe dar preferencia al peatón,” entonces, yo creo que vale la pena hacer un análisis a conciencia y nosotros estamos en la mayor disposición como Colegio, de colaborar en estos estudios y participar para que sea una ciudad incluyente, una ciudad con una movilidad y accesibilidad universal para todos”, entre ellas estaría la calle Juárez, desde Rivero y Gutiérrez hasta el mercado Jesús Terán.

Ya entrado en gastos y aprovechando el viaje, el dirigente de los arquitectos consideró necesario que el nuevo Ayuntamiento capitalino tome en cuenta “a personas clave y con vasta experiencia y con conocimiento de los temas de la construcción, y sobre todo, con una gran calidad moral reconocida por la sociedad, para que dirijan atinadamente las secretarías, direcciones y jefaturas alusivas al gremio”, que justamente se encuentran en el citado Colegio.

De lo detallado en estos párrafos se infiere, en primer lugar, que los bicicleteros quieren enviar muy lejos a los automovilistas y que éstos están a la expectativa porque no saben por dónde viene el ramalazo y por su parte los arquitectos aprovechan el asunto de la peatonalización para pedir chamba, sólo que ésta será para aquellos que aún siendo neófitos en la materia fueron pieza clave en la reciente campaña político-electoral.

EN ASCUAS

Las apuestas están a todo lo que da, al asegurar algunos que el segundo y último informe de la Presidencia Municipal de Aguascalientes, previsto para el miércoles de la semana próxima, lo deben rendir las tres alcaldesas que ha tenido Aguascalientes entre 2020-2021, otros creen que no hace falta y que basta que lo haga una, pero hay quien pone su resto sobre la mesa para determinar quién se quedará al frente de la Comuna del uno de septiembre al 14 de octubre en que la titular ya estará despachando en la Cámara de Diputados, aunque existe la posibilidad que esté en los dos espacios al mismo tiempo. Como diría aquél, que buen vacile.