Azucena Vásquez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Para mantener la deuda en un nivel estable, la próxima Administración deberá tener un déficit público anual de 2 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) o que la economía crezca este año más de 7 por ciento, lo que es imposible, consideró BBVA.
En este año se prevé tener el mayor nivel de deuda en lo que va del sexenio, lo que llevará a un déficit público (diferencia entre ingresos y gastos presupuestados) de 4.9 por ciento del PIB, recordó Arnulfo Rodríguez, economista principal de la institución financiera.
BBVA estima que al cierre de este año, la deuda pública en su medida más amplia (saldo histórico de los requerimientos financieros del sector público) cierre en 49.0 por ciento del PIB, ligeramente del 48.8 por ciento estimado por la Secretaría de Hacienda.
«Para que este cociente deuda/PIB se mantenga estable en niveles alrededor de 49 por ciento, será necesario que la siguiente Administración pública federal haga una consolidación fiscal y lleve el déficit público de niveles de 4.9 por ciento del PIB aprobados para 2024 a niveles de 2.0 por ciento», comentó.
Esto será verdaderamente un gran reto, añadió el especialista.
«Otra manera de poner en contexto el aumento de nivel de deuda sería preguntarnos qué tasa de crecimiento debería tener el País en 2024 para que se mantenga en el nivel que cerró el año pasado (46.8 por ciento del PIB).
«La economía mexicana tendría que crecer a una tasa de 7.8 por ciento este año (…) escenario al que le asignamos una muy baja probabilidad cercana a cero», mencionó.
BBVA estima que este año el crecimiento económico de México será de 2.5 por ciento, cifra menor al 3.2 por ciento de 2023.
De acuerdo con la institución financiera, el ajuste a la baja obedece a la desaceleración que mostró el PIB en el cuarto trimestre de 2023, periodo en el que reportó un alza real anual de apenas 0.1 por ciento, así como a la estimación de que algunos sectores, como el de la construcción, no tendrán un comportamiento tan positivo como ocurrió el año pasado.
Pero hacia adelante, el panorama no será mejor, ya que la economía seguirá sin crecer por encima de 3 por ciento, añadió.
Para 2025, la expectativa de BBVA es que la México avance 2.4 por ciento, mientras que para 2026 el pronóstico es de 2.6 por ciento.
Rodríguez reiteró que uno de los retos de la próxima Administración será la consolidación fiscal, pues de lo contrario la deuda pública no se mantendrá en niveles estables.
Además, recordó que además el próximo Gobierno federal enfrentará la complicada situación financiera de Pemex.