Dulce Soto
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- El primer paciente con coronavirus aislado en el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER) pudo ser atendido sin dificultad porque presentaba sintomatología leve, pero el personal de este hospital duda que estén preparados para atender a contagiados graves, debido a que no cuentan con los insumos necesarios ni con camas suficientes.

De acuerdo con médicos y enfermeras que participaron en la atención del hombre de 35 años, este caso evidenció que, de surgir un brote con casos severos, al INER le faltaría capacidad de respuesta.

Los trabajadores de la salud criticaron, además, que el hombre infectado no fue detectado en el aeropuerto ni en ninguna institución de salud: él llegó por su propio pie al instituto el pasado jueves, alrededor del mediodía, cuando desarrolló los síntomas.

El joven fue recibido en el área de Urgencias y, por sus síntomas y antecedente de viaje a Italia, donde también hay un brote de coronavirus, inmediatamente lo aislaron y le aplicaron una prueba de influenza y un exudado faríngeo.

La muestra se envió al INER y se confirmó positivo a Covid-19 la madrugada del viernes, detalló el personal.

El área de Urgencias cuenta únicamente con dos cuartos de aislamiento y los médicos del hospital movieron a pacientes para poder confinar al hombre con coronavirus.

Después, la noche del viernes, fue aislado en el pabellón cuatro, donde se encuentran los pacientes infecciosos. Un médico y una enfermera, por cada turno, lo atendían.

“Ya se estaba preparando ese aislado para el primero que llegara, pero los pacientes normales se tienen que sacar a los pabellones para evitar que se lleguen a complicar”, sostuvo un médico que pidió anonimato.

El paciente requirió una mascarilla de oxígeno únicamente. Los especialistas consideraron esto una buena noticia, pues en el INER faltan ventiladores mecánicos. Si el hombre hubiera necesitado respiración mecánica, aseguran, la capacidad de respuesta se hubiera retrasado en lo que conseguían un ventilador.

“Como no llegó en un cuadro avanzado de neumonía, ahorita nada más con una mascarilla de oxigenación, con eso se mantuvo. Pero las medidas, como el traje de astronauta blanco, no se tienen. Si llega un caso grave, empecemos con la ventilación mecánica, no tenemos suficientes ventiladores. Nosotros ni siquiera cubrimos el abasto real de medicamentos de nuestros pacientes”, agregó otro médico.

“Realmente nosotros no estamos preparados, no hay suficiente equipo ni material ni ventiladores para una pandemia como la que esperamos que no llegue”.
A decir de una enfermera, a los profesionales que atendieron al paciente infectado no les dieron equipos de protección especial.
El viernes, indicó, reforzaron el surtimiento de guantes, batas, goggles y cubrebocas N95, pero ante el temor de contagiarse y la escasez de estos insumos, esa misma noche se acabaron.
“Estamos espantados porque llegó el pánico a los propios compañeros. El viernes llegó suficiente material y en la noche ya no había. Los compañeros los guardaron, se quedaron con ellos”, aseguró.
Otro médico explicó que en el INER son expertos en atender influenza gracias a que los especialistas y enfermeras se esfuerzan con su trabajo, pero no porque el hospital cuente con todos los insumos, por lo que, aseguró, temen que se desarrolle una epidemia de una enfermedad nueva.
“Si no tenemos suficientes ventiladores para nuestros pacientes, para una epidemia menos. No hay camas suficientes. Las autoridades del INER están haciendo todo lo posible, los médicos, las enfermeras, tenemos experiencia, pero que nos den el equipo, la protección, los ventiladores suficientes, todos los recursos. Nosotros nos ponemos en riesgo también y esperemos que no caiga ninguno de los compañeros”, indicó.

Agregó que antes usaban los cubrebocas N95 durante una jornada completa y ahora les piden tirarlos tras entrar a revisar al paciente con coronavirus. También deben tirar de inmediato las batas quirúrgicas, pero no tienen uniformes desechables.

“De dónde vamos a sacar tantos cubrebocas de alta eficiencia si son caros, son especiales. Tampoco tenemos uniformes quirúrgicos desechables ni suficientes batas desechables”, afirmó.