Derivado de las severas afectaciones que ha sufrido el sector restaurantero desde el pasado mes de marzo a consecuencia del brote de coronavirus, situación que los obligó a permanecer cerrados por espacio de dos meses, así como por el encarecimiento que han sufrido en algunos insumos, establecimientos de comida afiliados a Canirac se verán en la necesidad de realizar ajustes en sus precios.

El presidente del sector, Claudio Innes Peniche, detalló que los mismos empresarios han sido los encargados de hacerle frente a los elevados costos en productos de primera necesidad, sin embargo, reconoció será cuestión de tiempo para que eso suceda.

Luego de que establecimientos afiliados a la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados lograran obtener el permiso para poder levantar sus cortinas y funcionar bajo estrictas medidas de sanidad, desde el pasado 1° de junio, Innes Peniche refirió que la posibilidad de ajustar precios en estos momentos no es conveniente, pues lo que se busca es la reactivación del sector el cual se encuentra comprometido pero con el ánimo de salir adelante.

Aún así, dicha opción no está descartada, pues aclaró que en caso de seguir con las afectaciones se estaría analizando la posibilidad de realizar incrementos en los platillos de entre el 10 y hasta del 20% dependiendo de cada establecimiento.

A cuatro semanas de la reapertura de los restaurantes, las ventas han ido en lo que consideraron un ritmo discreto, esperando que pronto todo se normalice para tener mayores ganancias.

“Lamentablemente los insumos se han encarecido y nos afecta como restauranteros. Estamos analizando la posibilidad de incrementar costos aunque no quisiéramos, pero cada negocio tendrá la decisión de ajustar precios y en qué proporción consientes de los difícil tiempos que enfrentamos”, concluyó.