Aunque con menos de la mitad de las ventas que llegaron a tener en otros tiempos, el 70% de los restaurantes de la localidad han abierto sus puertas, el 30% restante no han mostrado la intención, de ahí que tampoco se sabe si cerrarán en definitiva sus operaciones, manifestó el presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), Claudio Innes Peniche.
Entre los 150 socios de la Canirac no decae el ánimo y quienes se han atrevido a abrir sus cortinas desde hace aproximadamente mes y medio comienzan a sentir mejoría en sus ventas, que a comparación de lo que se dejó de tener con la parálisis de marzo a mediados de mayo “lo poco que ingrese ya es bueno”, pero siguen operando prácticamente sin ganancia.
Esto ha orillado a que una parte de sus trabajadores siga sin presentarse y éstos se hayan obligado a transformarse, de ahí que varios meseros ahora son repartidores o hasta vendedores de artículos de limpieza, porque “la necesidad de llevar dinero a sus familias está y algo deben hacer”.
Por lo pronto, hasta la semana antepasada los restaurantes están al 30% y las ventas han tenido un ligero repunte, sobre todo en fines de semana, “no es suficiente, reconocemos que nos falta para sostener a los restaurantes, pero el tener comensales ya es bastante alentador”.
Innes Peniche comentó que muchos restauranteros tenían la idea de que una vez que se permitiera la apertura de los establecimientos todo volvería a ser como en febrero y que pronto volverían los clientes, sin embargo “nos hemos dado cuenta que el problema no es el permiso para la apertura, sino la afluencia de clientes y la escasez de dinero”.
Ante esta situación es que el reto sigue siendo ganar confianza de los clientes con los protocolos que se están cumpliendo, al menos entre los socios Canirac, prueba de ello es que ninguno de los de este gremio han sido sancionados o multados por incumplimiento, “un punto favorable es que los comensales han comprendido la situación y colaboran también en el cumplimiento de las medidas sanitarias, eso nos ayuda en mucho”.
Insistió que los empresarios están conscientes de que no es una situación que se superará de manera fácil, pero lo que ahora tienen es ya un suspiro “y estamos optimistas de que todo mejorará de manera paulatina”.