Marlen Hernández 
Agencia Reforma

Monterrey, México.- Con la quiebra de Banco Ahorro Famsa, el Instituto de Protección al Ahorro Bancario (IPAB) destinará 24 mil 300 millones de pesos para garantizar el dinero de sus ahorradores, monto que representa el 39.8 por ciento del fondo que tiene para ese fin.

Al cierre de junio, el saldo que presentaba ese fondo era de 61 mil 32 millones de pesos, según reportó el Instituto.

Jorge Sánchez Tello, de la Fundación de Estudios Financieros, explicó que los recursos del Fondo de Protección al Ahorro Bancario se constituyen con una cuota que aporta cada uno de los bancos.

Estos recursos, refirió, constituyen un seguro para los ahorradores y evitan el uso de dinero público en caso de una emergencia.

“Obviamente con la quiebra de Banco Ahorro Famsa los recursos disponibles del IPAB se han visto afectados, por lo que seguramente en lo que resta del año las instituciones bancarias van a tener que realizar una aportación adicional”.

La ley establece que las instituciones de banca múltiple tienen la obligación de pagar al IPAB dos tipos de cuotas: ordinarias y extraordinarias, que son establecidas por la Junta de Gobierno del Instituto.

Las cuotas ordinarias son diferentes para los bancos y están en función del riesgo al que esté expuesto cada uno de ellos, considerando su nivel de capitalización y otros indicadores.

Estas cuotas son de entre 4 y 8 pesos por cada mil sobre el importe de las operaciones pasivas (relacionadas con la captación de recursos, es decir, depósitos en cuentas de ahorro y depósitos a la vista, entre otros) de cada banco al año.

Además, el IPAB tiene la facultad, en caso de no contar con los recursos suficientes para hacer frente a sus obligaciones, de establecer cuotas extraordinarias que no excedan en un año de 3 pesos por cada mil del importe de las operaciones pasivas.

Pero al final, la suma de ambas cuotas no puede exceder en el año de los 8 pesos por cada mil del importe total de las operaciones de cada institución bancaria.

Sánchez Tello expuso que tras la liquidación de los activos de Banco Famsa, el IPAB podría recuperar parte del monto para el reembolso de los ahorradores.

En caso de que el IPAB no tenga fondos suficientes para respaldar a un banco en dificultades, la ley permite al Instituto acceder a fondeo adicional (emisión de deuda) por hasta 6 por ciento de los pasivos totales de la entidad en dificultades sin autorización del Congreso.

Y si los fondos aún no son suficientes, la ley especifica otras acciones que deberá tomar el Congreso para afrontar esta eventualidad.

El IPAB señaló que el pago de las obligaciones garantizadas por Banco Famsa se hará en los 90 días hábiles siguientes a la fecha en que entró en proceso de liquidación, el 1 de julio.

Añadió que las oficinas y sucursales del banco permanecerán abiertas exclusivamente para consultas, aclaraciones, presentar una solicitud de pago de obligaciones garantizadas al IPAB o para realizar el pago de los créditos otorgados por el banco.

De acuerdo con el IPAB, el 99.58 por ciento de los 580 mil 774 ahorradores de Banco Famsa estará completamente cubiertos al tener un saldo menor al límite establecido en la Ley para el seguro de depósitos bancarios.

Este seguro cubre cuentas bancarias por hasta 400 mil UDIs, equivalentes a 2 millones 578 mil pesos.