Benito Jiménez
Agencia Reforma

Cd. de México, México.-Ambientalistas, buzos y artistas tomaron la palabra al Presidente Andrés Manuel López Obrador para dialogar sobre las afectaciones del Tren Maya en el Tramo 5 que va de Tulum a Cancún.

«Agradecemos su interés y su invitación para dialogar sobre el Tramo 5 del Tren Maya. Como lo hemos señalado nosotros no tenemos otro interés más que la defensa de la selva, la conservación del acuífero maya, sus ríos y sus cuevas; así como el mejor desarrollo de la región. Estamos ciertos que coincidimos con usted en dichos fines», expusieron en una carta.

«Venga a conversar a la zona de construcción del Tramo 5, con alguno de los expertos y comunidades locales de la zona, tenga usted la seguridad de que será un diálogo respetuoso y constructivo. En espera de que nos dé fecha, quedamos de usted ambientalistas, artistas, activistas buzos, biólogos, académicos y expertos».

El Presidente Andrés Manuel López Obrador espera reunirse con los artistas que fueron parte de la campaña Sélvame del Tren, pues consideró que no lo hicieron de mala fe ya que incluso su hijo lo cuestionó.

«Los voy a invitar a ver si platicamos… los voy a invitar a ver cuáles son sus dudas y se las aclaro, a ver si aceptan y platicamos, porque es desconocimiento, no es mala fe. No creo que les hayan pagado, yo creo que se creyeron lo de la destrucción, me pasa, de repente Jesús Ernesto en casa me cuestionó, ‘oye, cómo están destruyendo la selva’, a ver, a ver, chamaco, y le tuve que explicar», mencionó.

En conferencia matutina, el titular del Ejecutivo mantuvo su postura de que los ambientalistas que están en contra del Tren Maya son falsarios, luego de que fuera detenida su construcción en el tramo de Playa del Carmen a Tulum por un juez al considerar que daña el medio ambiente.

Ayer se dio a conocer que el Juez Primero de Distrito en Yucatán, Adrián Fernando Novelo Pérez, concedió la suspensión provisional a la asociación civil «Defendiendo el Derecho a un Ambiente Sano» para poder detener las obras en el tramo cinco sector sur del proyecto.

La queja fue impulsada por buzos profesionales calificados en inmersiones en cuevas y quienes aseguran hay una falta de planeación, conocimiento, precaución y estudios relacionados con el suelo kárstico que impera en la zona.
Suman tres suspensiones
El proyecto del Tren Maya acumuló tres suspensiones provisionales que impiden la ejecución de las obras en distintos tramos, advirtió Gustavo Alanís, director del Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA).

«Hay tras suspensiones provisionales y las audiencias se llevarán entre el próximo viernes y lunes. Ahí sabremos si se van a dar la suspensiones definitivas», dijo a REFORMA.

«Lo que está en juego es la legalidad y el estado de derecho en materia ambiental, desde luego, también está en juego las cavernas y los cenotes, los ríos subterráneos, los cuerpos de agua, claro que sí, pero muy relevante es que el Presidente (Andrés Manuel López Obrador) mismo ha dicho que nada ni nadie por encima de la ley».

Organizaciones ambientales, buzos, espeólogos y defensores de derechos humanos se han manifestado en contra del Tren Maya.

«Aquí lo que estamos viendo es que se están movilizando de acuerdo con lo que se establece en el marco legal, buscando que se cumpla la ley, Estado de Derecho, que se respete el capital natural y los derechos humanos de las personas y si todo eso se cumple, pues bienvenido el crecimiento y la creación de empleos en México, el desarrollo, pero bajo ese supuesto de validar y respetar el estado de derecho en la región», apuntó el experto ambiental.

¿Qué fin tiene la suspensión provisional?, se le preguntó a Alanís.

«La suspensión que se otorgó es para el efecto que de que se suspenda o paralice cualquier acto que tenga como finalidad la continuación de las obras en el tramo 5 sur. Lo que dice es que no se permita la ejecución de obras relacionadas con su construcción, infraestructura, remoción o destrucción de la biodiversidad del terreno o cualquier otra actividad que implique su ejecución material», advirtió.

«El no establecer lo que dice la suspensión provisional implica un desacato. Entonces si quieren seguir con la obra hay un desacato a la suspensión judicial. Esta es relevante debido a que el juez realmente se mete al tema del impacto ambiental y, en efecto, nos dice que no hay una manifestación de impacto ambiental y en consecuencia no hubo un procedimiento de evaluación de impacto ambiental».

Para el especialista en derecho ambiental, el proyecto del Tren Maya también nació sin una consulta abierta e informada.

«Al no haber un manifiesto de impacto ambiental ni la evaluación respectiva hace ver que no hubo acceso a la información relacionada con todo el proyecto y particular con el Tramo 5 y tampoco hubo participación ciudadana», comentó.

«¿Qué quiere decir eso? Pues que no hubo la consulta que se debe de llevar a cabo de acuerdo con la Constitución y la ley ambiental federal, y más cuando estamos ante la presencia de comunidades indígenas, tuvo que haber una consulta previa , informada, culturalmente adecuada».

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