Víctor Fuentes
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- El nuevo Fondo de Pensiones para el Bienestar sólo recibirá 25 por ciento de las utilidades netas de las empresas controladas por militares.
El Presidente Andrés Manuel López Obrador prometió, por lo menos desde diciembre de 2020, que las ganancias de las paraestatales asignadas al Ejército y la Marina serían para financiar el régimen de pensiones y otros beneficios sociales de la milicia, que se maneja por separado del IMSS y el ISSSTE.
La reforma para crear el Fondo mantiene esta promesa, en su artículo séptimo transitorio, que a su vez respeta lo establecido por el Congreso en el vigésimo cuarto transitorio de la Ley de Ingresos de la Federación para 2024.
Este último indica que «el remanente de las utilidades netas que, en su caso, se obtengan de los ingresos propios de las entidades paraestatales sectorizadas en las secretarías de la Defensa Nacional y de Marina… se destinarán para el fortalecimiento de los programas y acciones en materia de salud, vivienda, educación y seguridad social».
La Ley de Ingresos enviaba el 75 por ciento de las posibles ganancias al Instituto de Seguridad Social de las Fuerzas Armadas Mexicanas (ISSFAM), y el 25 por ciento restante al ISSSTE, pues AMLO dijo en enero de 2023 que el dinero también se usaría para las pensiones de los burócratas.
Con la reforma para el Fondo de Pensiones, se mantiene la tajada de los militares, pero el 25 por ciento ya no será para el ISSSTE, sino para el nuevo fondo, que pretende reforzar las pensiones tanto de trabajadores adscritos al IMSS como de burócratas.