Adriana Jurado Valadez

Queridos lectores del Heraldo, les comparto que tuve la oportunidad de estar en el senado de la república por un corto tiempo, fue un cargo de elección popular que no pedí, llegó, lo agradezco con el alma, y agradezco a la persona que creyó en mí, y me invitó a registrarme como suplente de la senadora Martha Márquez.  Haber representado a las y los aguascalentenses fue el más alto honor, de recordar el primer día que pise la más alta tribuna del Senado se me enchina la piel, estuve en dos periodos, y en ambos decidí enfocarlos a lo prioritario de este país, las niñas y los niños, reconozco que mi intervención no cambiará sus vidas, porque necesitamos ser muchos más los enfocados en ello, pero creo que hice lo correcto y de lo que estoy convencida es que necesitamos trabajar mucho más por ellos y por ellas y porque las leyes ya existentes para su beneficio, se cumplan. Desde mi trinchera presenté con el apoyo de sociedad civil entre los que destacan REDIM, Tejiendo Redes Infancia de América Latina y el Caribe, Evaluación Justa, Niñas Poderosas, y de niñas, niños y adolescentes a los que escuché a través de diversos mecanismos de participación, conversatorios y mesas de trabajo,  iniciativas de ley para tratar de mejorar sus vidas, para que se respeten sus derechos humanos, para que su voz sea escuchada y tomada en cuenta por el Estado mexicano y por todos los adultos de este país, lo cual es urgente y necesario, es su derecho,  como también lo es, el que sus problemas y necesidades sean parte de la agenda pública, y se coloquen en el centro de todas las decisiones políticas de este país, en verdad eso es lo que le requiere  México, absolutamente todos los niños y niñas nacen buenos, y son buenos, somos los adultos quienes con nuestras acciones fortalecemos o les destruimos, son las instituciones las responsables de brindar acompañamiento a las familias mediante crianza positiva y calidad de vida, así lo dice la Ley General y estatales de protección de niñas, niños y adolescentes,  y esas mismas instituciones que forman parte del Sistema de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (NNAS) nacional, estatales y municipales son  quienes deben diseñar políticas públicas para brindarles un presente mejor. Les comparto que tomé protesta como senadora el 08 de marzo del 2022, y concluí el 07 de junio del mismo año, en tres meses presenté 16 iniciativas de ley todas con perspectiva de niñez, de las cuales me aprobaron únicamente dos y un punto de acuerdo: La difusión de los derechos humanos de las niñas, niños y adolescentes en las escuelas de México, e incluir en la Ley general de NNA el derecho a la movilidad segura, así como un punto de acuerdo para exhortar al SIPINNA Nacional a crear un censo de todas las personas de 0 a 17 años que perdieron a sus padres durante la sindemia por Covid.  Mención aparte merece mi reincorporación en el  2024 nuevamente en marzo, y justo hace algunos días fui notificada de que regresaba la senador titular, por lo cual dejo el encargo y me lo llevo para siempre en mi corazón, fueron nuevamente tres meses, pero ahora me enfoqué más a tratar de sensibilizar a mis compañeros y compañeras del senado sobre la importancia de brindarles un mejor presente a las niñeces y adolescencias de nuestro país, cada sesión no perdía la oportunidad de subir a hablarles de ello, a que recordaran que todos fuimos niños, y que el México de hoy no es seguro para ellas y ellos como sí lo fue para nosotros, los exhorté a convertirnos en el Senado de la Niñez,  no sé si logré mover conciencias, pero lo intenté, normalmente en las sesiones se viven situaciones de enfrentamientos partidistas, descalificaciones, e intereses políticos y más al calor de la contienda electoral recientemente vivida, no obstante pude presentar tres iniciativas de ley y un punto de acuerdo, también a favor de la niñez, uno para que las hijas e hijos de madres víctimas de feminicidio reciban atención integral, recursos públicas, atención psicológica  y para que sean incluidos en un sistema de información, según el CEPAL 2023, al menos 4 mil 050 mujeres fueron víctimas de feminicidio en América Latina y el Caribe, por su parte el Observatorio Ciudadano Nacional de Feminicidio consideró en su informe “Impacto  del feminicidio en México y las respuestas del Estado”, publicado en febrero del año 2021, que en el 75 por ciento de los casos la víctima de feminicidio deja al menos un hijo o hija en orfandad; y, por último presenté un punto de acuerdo para que todas las procuradurías de protección de NNA del país, sean autónomas, tengan presupuesto suficiente, personal capacitado con perspectiva de derechos humanos como ya la tienen en Chihuahua, en Guanajuato y en el que está trabajando Aguascalientes pues para nadie es un secreto que las violencias contra las personas de 0 a 17 años se ha incrementado en territorio nacional, y no debemos seguir normalizando este fenómeno que destruye su derecho a ser justamente niños, a jugar, a ser felices. Concluyo la editorial de hoy con una frase que alguna vez le escuché a Ricardo Antonio Bucio Mújica, ex secretario ejecutivo nacional del gran sistema de sistemas: “Invertir en Primera Infancia es: humanamente indispensable, éticamente correcto, socialmente útil, políticamente conveniente, legalmente obligatorio y económicamente redituable. Seguiremos en esta hermosa, apasionante y difícil lucha por las personas menores de edad, ahora desde el secretariado ejecutivo de Sipinna del Estado de Guanajuato. ¡Hasta la próxima!