Natalia Vitela
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- La ocupación de camas generales en la Ciudad de México alcanza el 86.06 por ciento; mientras que en el Estado de México es de 78.22 por ciento, según la Red IRAG, mientras los trabajadores de salud ya resienten esta saturación.
En el Hospital de Infectología del Centro Médico Nacional La Raza, por ejemplo, cuando muere un paciente por Covid-19, la cama y el ventilador son ocupados de inmediato por otro enfermo, alerta el personal.
«Si el paciente que llegó está demasiado grave y esa cama se está vaciando de inmediato es ocupada. Paciente que fallece o se da de alta y desocupa un ventilador de inmediato se le asigna a otro paciente, ya sea hospitalizado y grave en espera de ser intubado o un ingreso.
«La situación está bastante difícil. En los últimos días ha habido un aumento significativo de contagios e internamientos en el hospital. Esto ha estado sucediendo desde los últimos 15 días, pero esta semana fue exagerado. Hay más de 70 pacientes internados en el hospital; estamos casi al tope», advirtió Raúl Palafox, enfermero de la institución.
El número de casos y de fallecimientos, sostuvo, ha aumentado en los últimos 15 días y especialmente en la última semana.
«Sólo en un turno están muriendo hasta ocho pacientes», relató.
Palafox aseguró que la carga laboral es tal que en su turno le ha tocado atender hasta seis pacientes.
«Pero la sobrecarga de trabajo no es por el número como tal de pacientes, sino por su estado de salud y lo complejo de la atención que requieren».
El enfermero aseguró que las personas están llegando mucho más graves que en el primer pico de la epidemia. Ingresan prácticamente para ser intubados o lamentablemente morir, lamenta.
«Su estado de salud es tan complicado que muchas veces llegan a fallecer o requieren de inmediato que se les instale el apoyo ventilatorio».
Aseguró que en el pasado pico los pacientes ingresaban relativamente estables y requerían oxigenación a través de puntas o mascarillas de alto flujo.
«Ahora muchos llegan para ser intubados; están muy delicados. De hecho, los médicos indican la menor movilización posible. Hablamos de que su saturación está por abajo de 80 por ciento aún con la técnica de pronación y oxigenación por puntas nasales o mascarilla reservorio al máximo».
Aunado a ello, Palafox estima que el hospital labora apenas con el 60 por ciento de personal por la situación de resguardo de algunos, y vacaciones decembrinas de otros.
«Muchos de los compañeros con antigüedad significativa eligen estas fechas para salir de vacaciones. Hay menos personal».
Ante el hartazgo y cansancio del personal, consideró que el estímulo del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para lograr que pospongan sus vacaciones en diciembre no tuvo gran impacto en este hospital.
En tanto, en el Hospital General de México, los pacientes con Covid-19 están llegando muertos, indicó personal de enfermería, que prefirió omitir su nombre.
«Los pacientes llegan bastante graves o de plano ya muertos. Nosotros al revisarlos nos damos cuenta que ya no tienen signos vitales. Nos dice el familiar: ‘Se desmayó hace una hora’ pero, el paciente ya está muerto».
«En esta última semana nos han llegado dos», lamentó un trabajador.
En el área de Urgencias de la Torre de Cardiología y Neumonía, alertó, hay seis camas y los pacientes pueden pasar ahí hasta una semana, semana y media, por falta de camas en piso.
«La verdad estamos saturados. Es un área en la que hay que movilizar pacientes lo más rápido posible, pero como no hay camas en piso con ventilador hemos llegado a tener saturada el área. Hemos tenido pacientes una semana, semana y media porque no hay camas en piso para trasladarlos».
Los pacientes deben pasar en Urgencias de dos a 12 horas máximo, y no una semana, dijo, además de que los trabajadores están exhaustos.
«El personal es insuficiente porque es más cansado atender a pacientes con Covid; si bien nos va atendemos cuatro pacientes por turno».

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