En esta época decembrina es importante manejar con responsabilidad los residuos, evitar arrojar grasas y sólidos al drenaje y recordar que el agua es un recurso vital que debemos cuidar en cada etapa de su ciclo, a fin de garantizar su sostenibilidad para las futuras generaciones, afirmó Jonathan Cervantes, encargado de la planta de Tratamiento de MIAA en Ciudad Gótica.

Comentó que dicha planta procesa entre 16 y 2 mil metros cúbicos de agua residual al mes, aunque su capacidad instalada permite manejar un volumen mayor.

Subrayó que uno de los retos principales para el adecuado funcionamiento de la planta es el manejo incorrecto de los desechos por parte de la población. Entre los desechos problemáticos que han encontrado en la red sanitaria se incluyen ropa, muebles, pedazos de madera e incluso aceites y solventes tóxicos. “Las plantas tratadoras están diseñadas para tratar agua residual, no residuos sólidos ni químicos peligrosos”

Homero Ibarra, encargado del monitoreo diario afirmó que se han encontrado bolsas completas de basura y hasta animales muertos. Esto no solo obstruye el sistema, sino que puede ocasionar inundaciones durante las lluvias.

Ambos expertos recalcaron la necesidad de que la ciudadanía tome conciencia sobre el impacto de estas prácticas. Recomendaron depositar los residuos sólidos en contenedores adecuados y evitar verter grasas, aceites o solventes en el drenaje. Durante las cenas navideñas, por ejemplo, instaron a recoger los residuos grasos en bolsas y desecharlos en la basura.

Afirmó que dicha planta también contribuye al bienestar de la comunidad al proporcionar agua tratada para usos secundarios. Por ejemplo, campos de fútbol cercanos utilizan esta agua para el riego de sus áreas verdes, por lo que es importante que la gente concientice y colabore en el cuidado del agua y del medio ambiente.