Ante el problema de adicciones que se enfrenta en el estado, y que afecta tanto a la población joven como adulta, se necesitan espacios que les permita su rehabilitación y puedan reincorporarse a la vida productiva, lejos de ese tema de salud física y mental, pero que esos espacios estén debidamente regulados y no como ocurre en la actualidad, en que muchos de los anexos existentes no garantizan ni la recuperación, ni la integridad de quienes buscan ser atendidos.
El diputado Ignacio Cuitláhuac Cardona Campos, presentó ante el Pleno Legislativo un punto de acuerdo en el que dejó de manifiesto que las personas adictas, requieren de un equipo interdisciplinario, toda vez que necesitan de la atención de secuelas físicas, daño psicológico y los trastornos emocionales que padecen quienes se enfrentan a esta enfermedad y flagelo social.
El tema de las adicciones puede ser abordado, dijo, desde distintas perspectivas y por actores diversos, inclusive se puede advertir que existe un “catálogo” de respuestas para atender el problema a través de centros de rehabilitación holísticos que cuentan con instalaciones de primer orden, profesionistas especializados en la materia, pero que lamentablemente son de alto costo y por lo tanto, son “un puñado de personas con capacidad económica los que pueden acceder a sus servicios”.
POCA CAPACIDAD. Además, hizo notar que los programas oficiales, se enfocan sobre todo a la prevención y en canaliza a quienes han caído en las adicciones, a algún esquema de tratamiento que, por necesidad, implica el internamiento de las personas, pero aquí también se debe observar que los centros de rehabilitación públicos administrados por el estado tienen poca capacidad y las personas que son recibidas, solo pueden estar internadas por poco tiempo.
Se debe hacer un reconocimiento, dijo, a la calidad de la atención y trabajo que se tiene en los pabellones para adictos de los hospitales neuropsiquiátricos, sin embargo, no se puede dejar de lado que su nivel de atención no permite elevar el índice de rehabilitación.
LOS ANEXOS. Y es precisamente esto, lo que lleva a propiciar la proliferación sin control de establecimientos llamados anexos, que llevan a atender contra la vida, la integridad y la libertad de personas adictas que pueden ser consideradas grupo vulnerable, por ello la necesidad de que sean regulados estos lugares, porque “no puede ser posible que se sigan registrando incidentes graves en estos sitios que se supone, están para ayudar a los adictos”.
Así pues, el diputado Cardona Campos, insistió que ante la proliferación de anexos y centros de rehabilitación sin personal calificado e instalaciones no adecuadas, resulta impostergable que surja un programa de atención y en su caso, regularización de estos sitios, a través de un programa que emita la autoridad sanitaria y garantizar así lo que se indica en el artículo 1º de la Carta Magna, en el que se advierte “el derecho a la salud de las personas adictas”.